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8 de diciembre de 2018

¨ Dijo María: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.» Y el ángel dejándola se fue ¨

Concepción Inmaculada de la Santísima Virgen María (Solemnidad)

Del Santo Evangelio de San Lucas (Lc 1:26-38)

26 Al sexto mes fue enviado por Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, 27 a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María. 28 Y entrando, le dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.» 29 Ella se conturbó por estas palabras, y discurría qué significaría aquel saludo.

30 El ángel le dijo: «No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios; 31 vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús. 32 El será grande y será llamado Hijo del Altísimo, y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; 33 reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin.» 34 María respondió al ángel: «¿Cómo será esto, puesto que no conozco varón?» 35 El ángel le respondió: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y será llamado Hijo de Dios. 36 Mira, también Isabel, tu pariente, ha concebido un hijo en su vejez, y este es ya el sexto mes de aquella que llamaban estéril, 37 porque ninguna cosa es imposible para Dios.» 38 Dijo María: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.» Y el ángel dejándola se fue. (Aciprensa.com)


S.S Francisco 
Ángelus 
8 de diciembre de 2015



Queridos hermanos y hermanas ¡Buenos Días y Felíz Fiesta!

Hoy, la fiesta de la Inmaculada nos hace contemplar a la Virgen que, por singular privilegio, ha sido preservada del pecado original desde su concepción. Aunque vivía en el mundo marcado por el pecado, no fue tocada por él: María es nuestra hermana en el sufrimiento, pero no en el mal ni en el pecado. Es más, el mal en ella fue derrotado antes aún de rozarla, porque Dios la ha llenado de gracia (cf. Lc 1, 28). La Inmaculada Concepción significa que María es la primera salvada por la infinita misericordia del Padre, como primicia de la salvación que Dios quiere donar a cada hombre y mujer, en Cristo. Por esto la Inmaculada se ha convertido en icono sublime de la misericordia divina que ha vencido el pecado. Y nosotros, hoy, al inicio del Jubileo de la Misericordia, queremos mirar a este icono con amor confiado y contemplarla en todo su esplendor, imitándola en la fe.

En la concepción inmaculada de María estamos invitados a reconocer la aurora del mundo nuevo, transformado por la obra salvadora del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. La aurora de la nueva creación realizada por la divina misericordia. Por esto la Virgen María, nunca contagiada por el pecado está siempre llena de Dios, es madre de una humanidad nueva. Es madre del mundo recreado.


Celebrar esta fiesta comporta dos cosas. La primera: acoger plenamente a Dios y su gracia misericordiosa en nuestra vida. La segunda: convertirse a su vez en artífices de misericordia a través de un camino evangélico. La fiesta de la Inmaculada deviene la fiesta de todos nosotros si, con nuestros «síes» cotidianos, somos capaces de vencer nuestro egoísmo y hacer más feliz la vida de nuestros hermanos, de donarles esperanza, secando alguna lágrima y dándoles un poco de alegría. A imitación de María, estamos llamados a convertirnos en portadores de Cristo y testigos de su amor, mirando en primer lugar a los que son privilegiados a los ojos de Jesús. Son quienes Él mismo nos indicó: «Tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedasteis, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a verme» (Mt 25, 35-36).

La fiesta de hoy de la Inmaculada Concepción tiene un específico mensaje que comunicarnos: nos recuerda que en nuestra vida todo es un don, todo es misericordia. Que la Virgen Santa, primicia de los salvados, modelo de la Iglesia, esposa santa e inmaculada, amada por el Señor, nos ayude a redescubrir cada vez más la misericordia divina como distintivo del cristiano. No se puede entender que un verdadero cristiano no sea misericordioso, como no se puede entender a Dios sin su misericordia. Esa es la palabra-síntesis del Evangelio: misericordia. Es el rasgo fundamental del rostro de Cristo: ese rostro que nosotros reconocemos en los diversos aspectos de su existencia: cuando va al encuentro de todos, cuando sana a los enfermos, cuando se sienta en la mesa con los pecadores, y sobre todo cuando, clavado en la cruz, perdona; allí nosotros vemos el rostro de la misericordia divina. No tengamos miedo: dejémonos abrazar por la misericordia de Dios que nos espera y perdona todo. Nada es más dulce que su misericordia. Dejémonos acariciar por Dios; es tan bueno el Señor, y perdona todo.

Que por intercesión de María Inmaculada, la misericordia tome posesión de nuestros corazones y transforme toda nuestra vida.

Después del Ángelus

Queridos hermanos y hermanas:


Os saludo a todos con afecto, especialmente a las familias, los grupos parroquiales y las asociaciones. Dedico un pensamiento especial a los miembros de la Acción católica italiana que hoy renuevan la adhesión a la asociación: os deseo un buen camino de formación y servicio, siempre animado por la oración.

Esta tarde iré a Plaza de España, para rezar a los pies del monumento a la Inmaculada. Después me dirigiré a Santa María la Mayor. Os pido que os unáis espiritualmente a mí en esta peregrinación, que es un acto de devoción filial a María, Madre de Misericordia. A Ella confiaré la Iglesia y toda la humanidad, y en modo particular la ciudad de Roma.

Hoy ha cruzado la Puerta de la Misericordia también el Papa Benedicto. ¡Enviamos desde aquí un saludo, todos, al Papa Benedicto!

A todos os deseo una buena fiesta y un Año santo fecundo, con la guía y la intercesión de nuestra Madre. Un Año santo lleno de misericordia, para vosotros, y de vosotros hacia los demás. Por favor, pedid esto al Señor también para mí, pues tengo mucha necesidad. ¡Buen almuerzo y hasta la vista! 


Tomado de la Santa Sede,

21 de diciembre de 2014

"El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios¨

Domingo 4 de Adviento
Del Santo Evangelio según San Lucas 1,26-38

En aquel tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; la virgen se llamaba María. El ángel, entrando en su presencia, dijo: "Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo." Ella se turbó ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquél. El ángel le dijo: "No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le podrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin." Y María dijo al ángel: "¿Cómo será eso, pues no conozco a varón?" El ángel le contestó: "El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios. Ahí tienes a tu pariente Isabel, que, a pesar de su vejez, ha concebido un hijo, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque para Dios nada hay imposible." María contestó: "Aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra." Y la dejó el ángel..(Aciprensa.com)

Comentario:
La espera llega a su fin, la nuestra de sólo cuatro semanas y la del pueblo judío de siglos. Esperamos al Mesías, al salvador prometido por Dios para liberarnos del pecado y de la muerte. Dios que prefiere lo pequeño y lo sencillo, escoje a una mujer para cumplir  tal misión: María. 

Este evangelio es para ¨saborearlo¨ lentamente, pues está lleno de detalles pequeños que nos dan salvación. Nazareth, ciudad insignificante para los romanos y judíos, María una sencilla judía adolescente, sin títulos académicos, ni poder político, ni riquezas. 

A María, la saluda un ángel, un enviado por Dios para pedirle consentimiento. Dios todopoderoso a su escogida criatura le pide permiso para que sea instrumento de salvación para todos los hombres.  María se sorprende desde el saludo:  ¨llena de gracia¨, que significa estar colmada por el favor de  Dios, desde antes, en ese momento y después de aquel. No por sus méritos sino por la divina dignidad de su hijo.

Para María el pedido de tener al Hijo de Dios, fue extraño, incomprensible, desconcertante pues se creía indigna de tal y naturalmente no preparada.  Pero confiando en Dios y siendo obediente, lo acepta sin conocer bien lo que estaba dispuesto, incluso la cruz. 

Como María debemos aceptar a Jesús confiando en el Padre que conocemos y que sólo quiere nuestro bien. Debemos darle un ¨sí¨incondicional para poder recibir y para poder dar a Jesús los demás.

Comentario Completo:

Comentario sobre 2 Samuel 7: 1-5,8-11,16; Romanos 16: 25-27; Lucas 1: 26-38

Llegamos al último domingo antes de Navidad y las lecturas de la misa hablan de los preparativos que Dios hizo para que Jesús nazca entre nosotros y como uno de nosotros.


A medida que la historia es contada por Lucas, María debe haber estado verdaderamente alarmada por las palabras de su inesperado visitante. En todo el pasaje (como en el resto del relato de la infancia de Lucas) estamos recibiendo un anticipo del Evangelio que sigue.

En primer lugar, el incidente tiene lugar en Nazaret, no es exactamente el centro de la tierra, ni siquiera de Palestina. A un futuro discípulo de Jesús se le oye decir con no poco cinismo: "¿Puede salir algo bueno de Nazaret?" 

Sin embargo, este es el lugar que Dios elige para entrar en nuestro mundo - no Roma, ni Atenas, ni ninguno de los otros grandes centros de poder, de la cultura o la educación de la época.

Un saludo extraño
"¡Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo!" ¿Cómo María reacciona a un saludo tan extraordinario? El Evangelio dice que estaba "muy preocupada" y así podría ser. Entonces, era niña y probablemente analfabeta en una pequeña ciudad oscura ¿Para ella que podrían significar las palabras?

"Llena de gracia" realmente significa que ella está siendo colmada de favores especiales de Dios. Es más algo que le está sucediendo a ella que algo de lo que ya tiene. La naturaleza de ese favor se expresa en lo que sigue - que llegará a ser la madre de un hijo que será llamado Jesús (una palabra que significa "Salvador") y que será un rey "y su reino no tendrá fin" . ¡Qué cosa tan extraordinaria que se le dice!

Lo que realmente preocupa a María es que, a pesar de que ya está comprometida con José, y que aún no está totalmente casada con él. En otras palabras, ella no tiene relaciones conyugales con él como su esposa y así según,  el curso normal de los acontecimientos, ´¿Cómo podría ser madre?

Sucederá porque la concepción será la obra de Dios, la "sombra del Espíritu", por lo que el niño que nace será, en un sentido muy especial, el Hijo de Dios. Él también, por supuesto, será plenamente el hijo de María. De esta manera tenemos el profundo misterio teológico de la Encarnación que se expresa en el más simple lenguaje de una historia que incluso el más sencillo puede seguir. (En todo el Evangelio y sobre todo en esta parte la infancia tenemos que tener cuidado de ser demasiados literales en nuestra lectura.)

Jesús será al mismo tiempo alguien que es completamente divino y completamente humano. Jesús será el único puente entre Dios y su creación. Él será una persona humana "como nosotros en todo menos en el pecado". Él también, a través de toda su vida, sus palabras y acciones, será el "esplendor del Padre".

Paradójicamente, lo divino en Jesús aparecerá en los mejores momentos de su humanidad: la curación de los enfermos y el atraer a los pecadores de nuevo a la reconciliación con Dios. Pero es a través de María que esto sea posible y esto es lo que la hace única entre las mujeres.

Una morada terrenal de Dios
La primera lectura, tomada del Libro Segundo de Samuel habla de Dios pidiéndole a David una morada digna de él. El rey David estaba preocupado de que él vivía en un palacio de madera de cedro fino mientras que Dios sólo tenía una tienda, la tienda donde se guardaba el Arca de la Alianza. Finalmente, un magnífico templo se construiría, no por David, sino por su hijo Salomón. Sería reconstruido aún más magníficamente por Herodes el Grande y, de hecho, la construcción aún no había terminado en el curso de la vida de Jesús. Sin embargo, la morada que se le pedía construir a David era un tipo diferente - que era la ¨casa de David¨, que consiste en todos sus descendientes y sus súbditos. "El Señor te hará una casa. Su casa y su soberanía estarán siempre seguros antes de mí y su trono sean el establo para siempre ".

La implicación de este pasaje para nosotros en la Misa de hoy es que María, la cual, con José, que era de la casa de David es el nuevo templo donde vive Dios. Un lugar adecuado, un lugar de la perfección sin ningún rastro de pecado o el mal. Y, de hecho, uno de los títulos que damos a María en la Letanía de la Virgen es "Arca de la Alianza".

Más tarde, Pablo le recordará a los cristianos que cada uno de ellos es ahora un templo de Dios, del Espíritu de Jesús. En el Nuevo Pacto ya no hay ningún edificio del templo, pero - en palabras de Pablo - "sois templo de Dios", un templo de los cuales cada uno es una parte constitutiva. La Casa de David continúa en la Iglesia, el Cuerpo de Cristo.

Como la seguridad de que lo que parece imposible puede tener lugar, María se le recuerda que su anciana prima, bien pasada la edad de tener hijos, va a ser una madre también. Ella ya está embarazada de seis meses. "Para Dios no hay nada imposible."

Fiel a su palabra
En un gran salto de fe y confianza en el mensaje del ángel, María da un inequívoco, un incondicional 'Sí'. "He aquí, yo soy la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra. "Ella todavía tenía que aprender lo que ese 'Sí' implicaría pero fue hecho incondicionalmente y nunca fue retirado.

A través de una vida de pruebas y tribulaciones, de las cuales conocemos seguramente sólo una fracción, hasta esos momentos terribles, de pie junto a la cruz y ver a su único Hijo morir en agonía y vergüenza como pena pública, ni una vez retiró su ' Sí '.

Es evidente que hay un mensaje para nosotros. Nosotros también hemos sido llamados a cada uno a nuestra manera para dar a luz a Jesús en nuestras vidas y en nuestro entorno. Nosotros también hemos sido llamados a decir 'Sí', un incondicional "Sí" para seguir a Jesús. Ahora, a medida que nos acercamos a la celebración de la Navidad, es el momento para renovar ese compromiso con la ayuda y el ejemplo de María.

La edición y el subrayado son nuestros

Que la Misericordia y la confianza en Dios no te falte


Gracias

22 de diciembre de 2013

"José, hijo de David, no tengas reparo en llevarte a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados."

Del Santo evangelio según San Mateo 1,18-24;
Cuarto Domingo de Adviento

El nacimiento de Jesucristo fue de esta manera: María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo. José, su esposo, que era justo y no quería denunciarla, decidió repudiarla en secreto. Pero, apenas había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo: "José, hijo de David, no tengas reparo en llevarte a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados." Todo esto sucedió para que se cumpliese lo que había dicho el Señor por el Profeta: "Mirad: la Virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrá por nombre Emmanuel, que significa "Dios-con-nosotros"." Cuando José se despertó, hizo lo que le había mandado el ángel del Señor y se llevó a casa a su mujer.(Aciprensa.com)



Comentarios:

Comentario sobre Isaías 7,10-14, Romanos 1:1-7, Mateo 1:18-25

Ahora estamos en la víspera del nacimiento de Jesús. En el Evangelio de hoy, Mateo nos dice cómo sucedió esto. Su relato es totalmente diferente al de Lucas. Lo único en común entre ambos son las ideas centrales:

- Jesús fue concebido por el poder del Espíritu Santo, y

- José y María son los padres de Jesús.

En ambos relatos hay un aspecto angelical: en el caso de María y José. María se dice - en el evangelio de Lucas - que tendrá un hijo. Cuando ella dice que todavía es virgen, se le dice que el Espíritu Santo vendrá sobre ella y su hijo será el Hijo de Dios. En el caso de José, le dicen - en el evangelio de Mateo - que no tenga miedo de tomar a María por esposa, porque el niño que espera es del Espíritu de Dios. Las historias son diferentes, pero el mensaje central es el mismo. María es la madre del niño, pero José no es el padre.

Bodas judías
Las bodas judías comprenden tres etapas. En primer lugar, estaba el compromiso. Esto a menudo era dispuesto por los padres o una casamentera, mientras la pareja eran  todavía aun niños pequeños. Los matrimonios eran vistos principalmente como la unión de las familias y de la continuación de la línea familiar. No eran principalmente uniones de amor, lo que esperamos en la actualidad. Por supuesto, en el curso del tiempo tanto marido y esposa pueden quedar profundamente unidos por un amor genuino y por el cuidado de unos a otros. Pero era la procreación, especialmente la de los hijos, que fue la primera prioridad. Así vemos en tiempos del Antiguo Testamento como las mujeres maldecidas sentían que no podían concebir hijos de sus esposos.

El amor podía o no venir, lo que era secundario. Y fue hace muy poco tiempo que la propia iglesia católica puso a los dos fines del matrimonio - el amor y la procreación - como igualmente importantes. La Iglesia tardo en comprender que un amor cristiano profundo podría expresarse a través de las relaciones sexuales, que se trataban de un profundo don recíproco de entrega total de si mismo al cónyuge y que no eran sólo un lamentables pero inevitable medio para procrear .

El dilema de José
Más tarde llegó el compromiso. Esta era una relación legalmente vinculante durante un año. Durante este período la pareja vivían separados y no tenían relaciones sexuales. Si cualquiera de las partes no quería seguir adelante con el matrimonio, tenía que haber un divorcio. Y el castigo por mantener relaciones sexuales con una virgen desposada fue la lapidación hasta la muerte para ambos. La tercera etapa fue el propio matrimonio.

Podemos ver entonces serio dilema de José, por no hablar de su sentimiento de shock, cuando descubrió que su prometida ya estaba embarazada y no por él. Parecía un caso abierto y cerrado, de adulterio.

¡Podemos imaginar los sentimientos de María misma! ¿Cómo iba a explicar que estaba embarazada por el poder de Dios? ¿Quién iba a creer una historia así? Si José se sintió ultrajado y traicionado, se podría entender. La mayoría de los hombres ante tal insulto a su hombria y la posibilidad de convertirse en el ¨hazmerreír¨ de los demás hombres de la aldea, habrían planeado la venganza  .

Pero José no era una persona ordinaria. Él era un hombre "justo". Y él debe haber visto en María más que una persona común también. Él no quería exponerla abiertamente. Eso significaría hacerse responsable del castigo más severo. Pero por lo menos la ley mosaica requería un hombre divorciarse de su mujer en tales circunstancias. Este era el deber de José y él iba a cumplirlo.

Pero la compasión por su novia (extraordinario en estas circunstancias y en esta cultura) lo llevó a querer romper el compromiso en voz baja, es decir, ante un mínimo de dos testigos y sinpresentar  cargos.

El mensaje del ángel
Ahí,  es cuando se le aparece el ángel diciéndole que siga adelante con el matrimonio. El niño ha sido concebido por el poder del Espíritu de Dios. Ningún otro hombre está involucrado. El hijo debe ser llamado "Jesús", que significa "Salvador" porque su misión es salvar a su pueblo de su ruptura con Dios.

Como descendiente de David, José se convertirá en el padre legal de Jesús, el Mesías. Y Jesús , más tarde en Evangelio será llamado: "Hijo de David". Como dice Pablo en la segunda lectura de hoy: él, Pablo, predica el evangelio "se refiere a su Hijo, nacido, según la carne, de la estirpe de David; constituido, según el Espíritu Santo, Hijo de Dios, con pleno poder por su resurrección de la muerte: Jesucristo, nuestro Señor. "

En muchos sentidos, José es un reflejo del José del Antiguo Testamento hebreo, hijo de Jacob que fue vendido como esclavo por sus hermanos celosos. Él también era un hombre justo, influenciado por los sueños y obligado al exilio en Egipto.

El cumplimiento de las Escrituras
En el Evangelio de Mateo, once veces, se indica cómo los acontecimientos en la vida de Jesús son el cumplimientos de las promesas del Antiguo Testamento. Aquí cita al profeta Isaías (usando el texto de la Septuaginta griega): "Mira, la virgen concebirá y dará a luz un hijo " El niño será llamado Emmanuel, que Mateo explica el significado de "Dios con nosotros". Jesús será la misma presencia de Dios el Padre en nuestro mundo. Como dice Juan en su prólogo: "El Verbo se hizo carne y puso su morada entre nosotros" (Juan 1:14). Dios está con nosotros y es uno de nosotros. Y esta presencia no termina con la resurrección.

Antes de que Jesús deje a sus discípulos en la Ascensión, sus últimas palabras (en el Evangelio de Mateo) son: "Yo estaré con vosotros  - hasta el fin del mundo" (Mateo 28:20). Hasta en la actualidad, Jesús sigue siendo el Emmanuel. Y es por eso que seguimos celebrando su nacimiento 2000 años después. A través de su Cuerpo, la Iglesia, la comunidad cristiana, Jesús sigue siendo visiblemente presente en la palabra y la acción. Esta Eucaristía es la celebración sacramental de esa presencia, una presencia en todos y en cada uno de nosotros aquí.

La eficacia de esa presencia depende de nuestra unión consciente con Jesús y con la visión de su Evangelio vivido en nuestra vida cotidiana. Deje que Jesús vuelva a nacer de verdad en cada uno de nosotros en esta Navidad.

La edición y el subrayado son nuestros

Descubramos, que Jesús es es el ¨Salvador¨ que viene a devolvernos la amistad con Dios y es el ¨Emmanuel¨, aquel que nos trae la presencia de Dios todos los días de nuestra vida. En esta Navidad, cumplamos su gran deseo: ser parte y centro de nuestra vida. 

Que la misericordia y la confianza en el Señor no les falte.

Gracias

20 de enero de 2013

¨Así, en Caná de Galilea Jesús comenzó sus signos, manifestó su gloria, y creció la fe de sus discípulos en él¨

Del Santo Evangelio según San Juan 2, 1-11 
Domingo 2 del Tiempo Ordinario  

En aquel tiempo, había una boda en Caná de Galilea, y la madre de Jesús estaba allí. Jesús y sus discípulos estaban también invitados a la boda.
Faltó el vino, y la madre de Jesús le dijo: "No les queda vino."
Jesús le contestó: "Mujer, déjame, todavía no ha llegado mi hora."
Su madre dijo a los sirvientes: "Haced lo que él diga."
Había allí colocadas seis tinajas de piedra, para las purificaciones de los judíos, de unos cien litros cada una.
Jesús les dijo: "Llenad las tinajas de agua."
Y las llenaron hasta arriba.
Entonces les mandó: "Sacad ahora y llevádselo al mayordomo."
Ellos se lo llevaron.
El mayordomo probó el agua convertida en vino sin saber de dónde venía (los sirvientes sí lo sabían, pues habían sacado el agua), y entonces llamó al novio y le dijo: "Todo el mundo pone primero el vino bueno y cuando ya están bebidos, el peor; tú, en cambio, has guardado el vino bueno hasta ahora."
Así, en Caná de Galilea Jesús comenzó sus signos, manifestó su gloria, y creció la fe de sus discípulos en él.
(Aciprensa.com)

Comentario:

Juan 2,1-2: Fiesta de las bodas. Jesús está invitado 
En el Antiguo Testamento, la fiesta de las bodas era un símbolo del amor de Dios hacia su pueblo. Era lo que todos esperaban en el futuro (Os 2,21-22; Is 62,4-5). Y precisamente en una fiesta de bodas, junto a una familia y una comunidad, Jesús cumple su “primer signo” (Jn 2,11). La Madre de Jesús se encontraba en la fiesta. Jesús y sus discípulos estaban invitados. O sea, la Madre de Jesús hacía parte de la fiesta. Simboliza el Viejo Testamento. También Jesús está presente, pero con vestido de invitados. Él no forma parte del Viejo Testamento. Junto a sus discípulos Él es el Nuevo Testamento que está llegando. La Madre de Jesús ayudará al paso del Viejo al Nuevo Testamento.

Juan 2,3-5: Jesús y su Madre ante la falta de vino
En lo más alegre de la fiesta, se acaba el vino. La Madre de Jesús reconoce los límites del Viejo Testamento y toma la iniciativa para que se manifieste el Nuevo Testamento. Se acerca a Jesús y constata: “¡No tienen vino!” Aquí aparecen tanto la foto como los rayos-x. La Foto representa la Madre de Jesús como persona atenta a los problemas de los otros en tal grado que se da cuenta que la falta de vino arruinaría la fiesta. Y no sólo constata el problema, sino que toma iniciativas para resolverlo. Los Rayos-X revelan la dimensión más profunda de la relación entre el Viejo Testamento (la Madre de Jesús) y el Nuevo Testamento (Jesús). La frase “¡No tienen vino!”, viene del Viejo Testamento, y despierta en Jesús la acción que hará nacer el Nuevo. Jesús dice: “Mujer, ¿que nos va a mí y a ti?” O sea, ¿cuál es el nexo entre el Viejo y el Nuevo Testamento? “Todavía no ha llegado mi hora”. María no entiende la respuesta como una negativa, puesto que dice a los sirvientes: “¡Haced lo que Él os diga”. Obrando así, Jesús enseña cómo se pasa del Viejo al Nuevo Testamento. La hora de Jesús, en la que se hará el paso del Viejo al Nuevo Testamento, es su pasión, muerte y resurrección. El cambio del agua al vino es la indicación anticipada del Nuevo, que nacerá a partir de la muerte y de la resurrección de Jesús.A finales del siglo primero, se discutía entre los primeros cristianos sobre la validez del Antiguo Testamento. Algunos no querían saber ya nada del Viejo Testamento. En la reunión de los Apóstoles en Jerusalén, Santiago defendió la continuidad del uso del Viejo Testamento (Act 15,13-21). De hecho, a principios del segundo siglo, Marción rechazó el Viejo Testamento y se quedó solamente con los libros del Nuevo Testamento. Algunos sostenían incluso, que después de la venida del Espíritu Santo no se debía recordar más a Jesús de Nazaret, sino hablar sólo de Jesús Resucitado. En nombre del Espíritu Santo decían: “Anatema sea Jesús” (1Cor 12,3).

Juan 2,6: Las tinajas de la purificación están vacías 
Se trata de un pequeño detalle, muy significativo. Las tinajas solían estar siempre llenas, sobre todo durante una fiesta. ¡Aquí están vacías! ¿Por qué? La observancia de la ley de la pureza, simbolizada en las seis tinajas, ha agotado todas sus posibilidades. La antigua ley ha conseguido ya preparar a la gente a poder estar en unión de gracia y de justificación delante de Dios. ¡Las tinajas, la antigua alianza, están vacías! Ya no pueden generar una vida nueva.

Juan 2,7-8: Jesús y los sirvientes 
La recomendación de la Madre de Jesús a los sirvientes es la última gran orden del Antiguo Testamento: “¡Haced lo que Él os diga!” El Viejo Testamento mira hacia Jesús. De ahora en adelante las palabras y los gestos de Jesús marcarán la vida. Jesús llama a los sirvientes y les ordena verter agua en las seis tinajas.¡En total, más de seiscientos litros! Luego ordena sacar y llevar al maestresala. Esta iniciativa de Jesús acontece sin que los dueños de la fiesta intervengan. Ni Jesús, ni la Madre, ni los sirvientes eran los dueños obviamente. Ninguno de ellos fue a pedir permiso a los dueños. La renovación pasa por las personas que no pertenecen al centro del poder.

Juan 2,9-10: Descubrimiento del signo por parte del dueño de la casa 
El maestresala prueba el agua transformada en vino y dice al esposo: “Todos sirven al principio el vino bueno. Tú, sin embargo, has conservado hasta ahora el vino bueno!” ¡El maestresala, el Viejo Testamento, reconoce públicamente que el Nuevo es mejor! Donde antes estaba el agua para los ritos de la purificación de los judíos, ahora hay vino abundante para la fiesta. ¡Era mucho vino! ¡Más de seiscientos litros, y la fiesta estaba para terminar! ¿Cuál es el sentido de esta abundancia? ¿Qué se hace con el vino sobrante? ¡Lo estamos bebiendo hasta hoy!

Juan 2,11-12: Comentario del evangelista 
Este es el primer signo. En el Cuarto Evangelio, el primer signo sucede para ayudar en la reconstrucción de la familia, de la comunidad, para resanar las relaciones de base entre las personas. Seguirán otros signos. Juan no usa la palabra milagro, sino la palabra signo. La palabra signo indica que las acciones de Jesús en favor de las personas tienen un valor profundo, que sólo se descubre con los rayos-x de la fe. La pequeña comunidad que se ha formado en torno a Jesús aquella semana, viendo el signo, estaba ya en grado de percibir el significado más profundo y “creyó en Él”. 


La edición y el subrayado son nuestros
Tomado del Sitio Oficial de los Carmelitas


En este día, descubramos con mirada profunda que Jesús es el cumplimiento de las promesas del Antiguo Testamento.
 
Que la misericordia y la confianza en el Señor no les falte.

Gracias
 









31 de diciembre de 2012

Los pastores al verlo, contaron lo que les habían dicho de aquel niño.

Del santo Evangelio según San Lucas 2,16-21  Solemnidad de Santa María Madre de Dios 
1 de Enero

En aquel tiempo, los pastores fueron corriendo a Belén y encontraron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre. Al verlo, contaron lo que les habían dicho de aquel niño. Todos los que lo oían se admiraban de lo que les decían los pastores. Y María conservaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón. Los pastores se volvieron dando gloria y alabanza a Dios por lo que habían visto y oído; todo como les habían dicho.

Al cumplirse los ocho días, tocaba circuncidar al niño, y le pusieron por nombre Jesús, como lo había llamado el ángel antes de su concepción.
(Aciprensa.com)

Comentario:
El texto de esta fiesta de la Madre de Dios (Lc 2,16-21) forma parte de la descripción más amplia del nacimiento de Jesús (Lc 2,1-7) y de la visita de los pastores (Lc 2,8-21). El ángel había anunciado el nacimiento del Salvador, dando una señal para reconocerlo: “Encontraréis un niño envuelto en pañales, y acostado en un pesebre”. Ellos esperaban al Salvador de todo un pueblo y deberán reconocerlo en un niño recién nacido, pobre, que yace entre dos animales. ¡Gran sorpresa! 

El plan de Dios acontece de modo inesperado, lleno de sorpresa. Esto sucede hoy también. ¡Un niño pobre será el Salvador del mundo! ¿Te lo puedes creer? 

Lucas 2,8-9: Los primeros invitados 
Los pastores eran personas marginadas, poco apreciadas. Vivían junto con los animales, separados del resto de la humanidad. A causa del contacto permanente con los animales eran considerados impuros. Nunca, nadie les hubiera invitado a visitar a un recién nacido. Pero precisamente a estos pastores aparece el Ángel del Señor para transmitirle la gran noticia del nacimiento de Jesús. Ante la aparición de los ángeles ellos se llenan de temor.

Lucas 2,10-12: El primer anuncio de la Buena Nueva
La primera palabra del ángel es: ¡No temáis! La segunda es: ¡Gozo para todo el pueblo! La tercera es: ¡Hoy! Para enseguida dar tres nombres como queriéndonos indicar quien es Jesús: ¡Salvador, Cristo y Señor! ¡Salvador es aquél que libera a todos de todo lo que les ata! A los gobernantes de aquel tiempo les gustaba usar el título de Salvador. Ellos mismos se atribuían el título de Soter = Salvador). Cristo significa ungido o mesías. En el Viejo Testamento éste era el título que se le daba a los reyes y a los profetas. Era también el título del futuro Mesías que cumpliría las promesas de Dios con respecto al pueblo. Esto significa que el recién nacido, que yace en un pesebre, viene a realizar la esperanza del pueblo. ¡Señor era el nombre que se daba a Dios mismo! Aquí tenemos los tres títulos más grandes que se pueda imaginar. A partir de este anuncio del nacimiento de Jesús Salvador Cristo Señor, imagínate alguno con una categoría más elevada. El ángel te dice: “¡Atención! Te doy esta señal de reconocimiento: encontrarás a un niño en un pesebre, en medio de los pobres!” ¿Tú lo creerías? ¡El modo como Dios obra es diverso del nuestro!


Lucas 2,13-14: Alabanza de los ángeles: Gloria a Dios en lo más alto del cielo, Paz en la tierra a los hombres en quienes Él se complace
Una multitud de ángeles aparece y desciende del cielo. Es el cielo el que se plega sobre la tierra. Las dos frases del versículo resumen el proyecto de Dios, su plan. La primera dice qué sucede en el mundo de arriba: Gloria Dios en lo más alto del cielo. La segunda dice lo que sucederá en el mundo de aquí abajo: ¡Paz en la tierra a los hombres que Él ama! Si la gente pudiera experimentar lo que verdaderamente significa ser amados por Dios, todo cambiaría y la paz habitaría en la tierra. Y sería ésta la mayor gloria de Dios que vive en lo más alto.

Lucas 2, 15-18: Los pastores van hasta Belén y cuentan la visión de los ángeles 
 La Palabra de Dios no es un sonido producido por la boca. Es sobre todo ¡un acontecimiento! Los pastores dicen literalmente: “Vayamos a ver esta palabra que se ha verificado y que el Señor nos ha manifestado” En hebreo, la expresión DABAR puede significar al mismo tiempo palabra y cosa (acontecimiento), generado por la palabra. La palabra de Dios tiene fuerza creadora. Cumple lo que dice. En la creación dijo Dios: “¡Hágase la luz! ¡Y la luz se hizo!” (Gén 1,3). La palabra del ángel a los pastores es el acontecimiento del nacimiento de Jesús.

Lucas 2,19-20: Conducta de María y de los pastores ante los hechos, ante la palabra
Lucas añade enseguida que “ María conservaba estas palabras (acontecimientos) meditándolos en su corazón”. Son dos modos de percibir y acoger la Palabra de Dios: (i) Los pastores se levantan y van para ver los hechos y verificar en ellos la señal que se les había dado por el ángel, y después, vuelven a sus rebaños glorificando y alabando a Dios por todo lo que habían visto y oído. (ii) María, por su parte, conservaba con cuidado todos los acontecimientos en la memoria y los meditaba en su corazón. Meditar las cosas significa rumiarlas e iluminarlas con la luz de la Palabra de Dios, para así llegar a entender mejor todo el significado para la vida.

Lucas 2,21: La circuncisión y el Nombre de Jesús 
De acuerdo con una norma de la Ley, el pequeño Jesús es circuncidado el octavo día después de su nacimiento (cf Gén 17,12). La circuncisión era una señal de pertenencia al pueblo. Daba identidad a la persona. En esta ocasión cada niño recibía su nombre (cf Lc 1,59-63). El niño recibe el nombre de Jesús que le había sido dado por el ángel, antes de ser concebido. El ángel había dicho a José que el nombre del niño debía ser Jesús “él salvará a su pueblo de sus pecados” (Mt 1,21). El nombre de Jesús es Cristo, que significa Ungido o Mesías. Jesús es el Mesías esperado. Un tercer nombre es Emmanuel, que significa Dios con nosotros (Mt 1,23). ¡El nombre completo es Jesús Cristo Emmanuel!
 
La edición y el subrayado son nuestros
Tomado del Sitio Oficial de los Carmelitas



En este día, descubramos que Jesús es el Cristo, nuestro Señor y Salvador,  y que María es su madre. 
 
Que la misericordia y la confianza en el Señor no les falte.

Gracias.





30 de diciembre de 2012

"¿Por qué me buscábais? ¿No sabíais que yo debía estar en la casa de mi Padre?"

Del santo Evangelio según San Lucas 2, 41-52
La Sagrada Familia de Jesús, María y José
Domingo infraoctava de Navidad 

Los padres de Jesús solían ir cada año a Jerusalén por las fiestas de Pascua.
Cuando Jesús cumplió doce años, subieron a la fiesta según la costumbre y, cuando terminó, se volvieron; pero el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin que lo supieran sus padres.
Éstos, creyendo que estaba en la caravana, hicieron una jornada y se pusieron a buscarlo entre los parientes y conocidos; al no encontrarlo, se volvieron a Jerusalén en su busca.
A los tres días, lo encontraron en el templo, sentado en medio de los maestros, escuchándolos y haciéndoles preguntas; todos los que le oían quedaban asombrados de su talento y de las respuestas que daba.
Al verlo, se quedaron atónitos, y le dijo su madre: "Hijo, ¿por qué nos has tratado así? Mira que tu padre y yo te buscábamos angustiados."
Él les contesto: "¿Por qué me buscábais? ¿No sabíais que yo debía estar en la casa de mi Padre?"
Pero ellos no comprendieron lo que quería decir.
Él bajó con ellos a Nazaret y siguió bajo su autoridad.
Su madre conservaba todo esto en su corazón.
Y Jesús iba creciendo en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y los hombres.
(Aciprensa.com)

Comentario:
Nos encontramos en los así llamados relatos de la infancia según Lucas (cap. 1-2) en los versículos finales. Un prólogo teológico y cristológico más que histórico, en el que vienen presentado los motivos que se harán después frecuente en la catequesis de Lucas: el templo, el viaje a Jerusalén, la filiación divina, los pobres, el Padre misericordioso, etc. Con una lectura retrospectiva, en la infancia de Jesús ya aparecen los signos de su vida futura. María y José conducen a Jesús a Jerusalén para participar en una de las tres peregrinaciones (en la Pascua, en Pentecostés, y para la fiesta de las Cabañas) prescriptos por la ley (Dt 16,16). Durante los siete días legales de fiesta la gente participaba en el culto y escuchaba a los Rabinos que discutían bajo el pórtico del Templo. “El niño Jesús se quedó en Jerusalén”, la ciudad que el Señor ha escogido para su sede (2Re 21,4-7; Jer 3,17; Zc 3,2), donde está el Templo (Sal 68,30; 76,3; 135,21), único lugar de culto para el judaísmo (Jn 4,2). Jerusalén es el lugar en el que “todo lo que fue escrito por los profetas se cumplirá” (Lc 18,21), el lugar de su “despedida” (Lc 9,31.51; 24,18) y de las apariciones del resucitado (Lc 24,33.36-49). Los padres “se pusieron a buscarle” con ansia y angustia (44.45.48.49). 

¿Cómo es posible perder un hijo, no caer en la cuenta que Jesús no va en la caravana? ¿Es Cristo el que debe seguir a los demás o al contrario? “Después de tres días” termina la “pasión” y encuentran a Jesús en el Templo, entre doctores, enseñando, entre el estupor general. Comienzan a desvelarse las características de su misión, que encuentran su compendio en las primeras palabras pronunciadas por Jesús en el evangelio de Lucas: “¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debo ocuparme de las cosas de mi Padre?” Pero ¿quién es su padre? ¿Por qué buscarlo? Es el mismo Padre de las últimas palabras de Jesús, según Lucas, en la cruz “Padre, en tus manos entrego mi espíritu" (23,46) y en la ascensión al cielo: “Y yo os mandaré lo que mi Padre ha prometido” (24,49). 

Ocurre, ante todo, que se debe obedecer a Dios, como bien lo había entendido Pedro, después de Pentecostés (At 5,29), buscar el Reino de Dios y su justicia (Mt 6,33), buscar al Padre en la oración (Mt 7,7-8), buscar a Jesús (Jn 1,38) para seguirlo. Jesús declara su independencia – “yo debo” – cuando se refiere al Padre celestial. Él le hace conocer en su inmensa bondad (Lc 15), pero con todo crea una distancia, una rotura, con respecto a los suyos. Antes de los lazos afectivos, de la realización personal, de los negocios...está el proyecto de Dios. "¡Padre, si quieres, aparta de mi este cáliz! Pero no se haga mi voluntad”. (Lc 22,42) .

Para la madre María empieza a realizarse la profecía de Simeón (Lc 2,34), “pero ellos no comprendieron”. La incomprensión de los suyos es también la de los discípulos cuando el anuncio de la Pasión (18,34) ¿Rebelarse? ¿Someterse? ¿Irse? Jesús “vino a Nazaret y vivía sujeto a ellos” dice Lucas, y María “conservaba todas estas cosas en su corazón”. La conducta de María expresa el desarrollo de la fe de una persona que crece y progresa en la inteligencia del misterio. Jesús revela que la obediencia a Dios es la condición esencial para realizarse en la vida, por un camino de participación en la familia y en la comunidad. La obediencia al Padre es lo que nos hace hermanos y hermanas, nos enseña a obedecer el uno al otro, a escucharnos, a reconocer el uno en el otro el proyecto de Dios. En este clima se crean las condiciones para crecer “ en sabiduría, edad y gracia delante de Dios y de los hombres “ y caminar juntos.


La edición y el subrayado son nuestros
Tomado del Sitio Oficial de los Carmelitas



En este día, descubramos que Jesús nos muestra que primero es cumplir la voluntad de su Padre, la que va de acuerdo al proyecto de vida que tiene para nosotros.

Que la misericordia y la confianza en el Señor no les falte.

Gracias.

23 de diciembre de 2012

¨¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre!¨

Del santo Evangelio según San Lucas1, 39-45
Domingo 4 del Tiempo de Adviento

En aquellos días, María se puso en camino y fue aprisa a la montaña, a un pueblo de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. 

En cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo y dijo a voz en grito: "¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre!

¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? En cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Dichosa tú, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá". (Aciprensa.com)

Comentario:

En los dos primeros capítulos de Lucas, todo gira en torno al nacimiento de dos criaturas: Juan y Jesús. Los dos capítulos nos hacen sentir el perfume del Evangelio de Lucas. En ellos el ambiente es de alabanza y de ternura. Del principio hasta el fin, se alaba y se canta la misericordia de Dios que, finalmente, irrumpe para cumplir sus promesas. Y las cumple a favor de los pobres, los anawin, de aquellos, que saben esperar su venida: Isabel, Zacarías, María, José, Simeón, Ana los pastores y los tres magos.

Lucas escribe imitando los escritos del Viejo Testamento. Estos dos capítulos son el umbral entre el Viejo y el Nuevo Testamento. Lucas quiere mostrar a Teófilo que las profecías se está realizando. Jesús cumple el Viejo y da comienzo al Nuevo. Los cristianos convertidos del paganismo, descubrían que Jesús había venido a cumplir las profecías del Viejo Testamento y a responder a las más profundas aspiraciones del corazón humano.

Lucas 1,39-40: María va a visitar a Isabel
Lucas pone el acento en la prontitud de María para responder a las exigencias de la Palabra de Dios. El ángel le anuncia que Isabel está encinta e inmediatamente María se pone en camino para verificar lo que el ángel le ha anunciado. Sale de casa para ir a ayudar a una persona que tiene necesidad de ayuda. De Nazaret hasta las montañas de Judea son casi más de cien kilómetros No existían ni autobuses ni trenes. María escucha la Palabra y la pone en práctica de la forma más eficiente.

Lucas 1,41-44: El saludo de Isabel
Isabel representa al Viejo Testamento que termina. María el Nuevo que empieza. El Viejo Testamento acoge al nuevo con gratitud y confianza, reconociendo en él el don gratuito de Dios que viene a realizar y a completar todas las esperanzas de las gentes.

En el encuentro entre las dos mujeres se manifiesta el don del Espíritu que hace saltar de gozo al niño en el seno de Isabel.

La Buena Noticia de Dios revela su presencia en una de las cosas más comunes de la vida humana, como es, dos mujeres de casa que se hacen una visita para ayudarse. Visita, alegría, gravidez, hijos, ayuda mutua, casa, familia: y es en esto en lo que Lucas quiere que las comunidades (y todos nosotros) sintamos y descubramos la presencia del Reino.

Hasta hoy, las palabras de Isabel, forman parte del salmo más conocido y más recitado en todo el mundo, a saber, el Ave Maria.

Lucas 1,45: El elogio de Isabel a María
“Dichosa la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor”. Es el mensaje de Lucas a las Comunidades: creer en la palabra de Dios, que tiene la fuerza de realizar lo que nos dice. Es la Palabra que crea. Genera vida nueva en el seno de una virgen, en el seno del pueblo pobre y abandonado que la acoge con fe. Este elogio que Isabel hace a María se completa con el elogio que Jesús hace de su madre: “Dichosos los que escuchan la Palabra de Dios y la ponen en práctica” (Lc 11,28)


La edición y el subrayado son nuestros

En este día, descubramos la gran misericordia del Señor que quizo salvarnos escogiendo una mujer como nosotros y que por su fidelidad ahora participa de la Única Gloria de Dios.
 
Que la misericordia y la confianza en el Señor no les falte.

Gracias

21 de diciembre de 2012

"¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre!¨

Del santo Evangelio según San Lucas 1,39-45
Unos días después, María se puso en camino y fue aprisa a la montaña, a un pueblo de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. En cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo y dijo a voz en grito: "¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? En cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Dichosa tú, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá".(Aciprensa.com)

Comentario:

• Lucas acentúa la prontitud de María en servir, en ser sierva. El ángel habla del embarazo de Isabel e, inmediatamente María se dirige de prisa a su casa para ayudarla. De Nazaret hasta la casa de Isabel hay una distancia de más de 100 Km., cuatro días de viaje, ¡como mínimo! No había ni bus, ni tren. María empieza a servir y a cumplir su misión a favor del pueblo de Dios.

• Isabel representa el Antiguo Testamento que estaba terminando. María representa el Nuevo que está empezando. El Antiguo Testamento acoge al Nuevo con gratitud y confianza, reconociendo en ello el don gratuito de Dios que viene a realizar y a completar la expectativa de la gente. En el encuentro de las dos mujeres se manifiesta el don del Espíritu. La criatura salta de alegría en el seno de Isabel. Esta es la lectura de fe que Isabel hace de las cosas de la vida. 

• La Buena Nueva de Dios revela su presencia en las cosas más comunes de la vida humana: dos mujeres se visitan para ayudarse mutuamente. Visita, alegría, embarazo, niños, ayuda mutua, casa, familia: en esto Lucas quiere que las comunidades y todos nosotros percibamos y descubramos la presencia de Dios.

• Isabel dice a María: “¡Bendita eres tú entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre!” Hasta hoy, estas palabras forman parte del salmo más conocido y más rezado en el mundo entero, que es el Ave María.

• "¡Dichosa por haber creído que de cualquier manera se cumplirán las promesas del Señor!”. Es el elogio de Isabel a María y lo que recuerda Lucas a las comunidades: creer en la Palabra de Dios, pues la Palabra de Dios tiene la fuerza para realizar todo aquello que nos dice. Es Palabra creadora. Engendra vida en el seno de la virgen, en el seno de la gente pobre que la acoge con fe. 

• María e Isabel se conocían ya. Y sin embargo, en este encuentro, descubren, la una en la otra, un misterio que aún no conocían y que las llenó de mucha alegría. Hoy también encontramos a personas que nos sorprenden con la sabiduría que poseen y con el testimonio de fe que nos dan. ¿Te ha sucedido algo parecido? ¿Has encontrado a personas que te han sorprendido? ¿Qué me impide descubrir y vivir la alegría de la presencia de Dios en nuestra vida? 

• La actitud de María ante la Palabra expresa el ideal que Lucas quiere comunicar a las Comunidades: no encerrarse en ellas mismas, sino salir de casa, estar atentas a las necesidades concretas de las personas, y tratar de ayudar a los demás en la medida de sus necesidades.
 
La edición y el subrayado son nuestros

En este día, descubramos que el servicio nos hace encontrar a Dios en las cosas más sencillas de la vida.
 
Que la misericordia y la confianza en el Señor no les falte.

Gracias










20 de diciembre de 2012

"Aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra"

Del santo Evangelio según San Lucas 1,26-38
A los seis meses, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; la virgen se llamaba María. El ángel, entrando en su presencia, dijo: "Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo." Ella se turbó ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquél. El ángel le dijo: "No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin."

Y María dijo al ángel: "¿Cómo será eso, pues no conozco a varón?" El ángel le contestó: "El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios. Ahí tienes a tu pariente Isabel, que, a pesar de su vejez, ha concebido un hijo, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque para Dios nada hay imposible." María contestó: "Aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra." Y la dejó el ángel.(Aciprensa.com)


Comentario:

• La visita del ángel a María evoca las visitas de Dios a varias mujeres del Antiguo Testamento: Sara, madre de Isaac (Gn 18,9-15), Ana, madre de Samuel (1 Sam 1,9-18), la madre de Sansón (Jueces 13,2-5). A todas ellas fue anunciado el nacimiento de un hijo con una misión importante en la realización del plan de Dios.

• La narración empieza con una expresión “En el sexto mes”. Es el sexto mes de embarazo para Isabel. La necesidad concreta de Isabel, una mujer ya avanzada en edad que va a tener a su primer hijo, con un parto a riesgo, es el telón de fondo de todo este episodio. Y ella lo menciona al comienzo (Lc 1,26) y al final de la visita del ángel (Lc 1,36.39).

• El ángel le dice: “¡Alégrate!, ¡Llena de gracia! ¡El Señor está contigo!” Palabras símiles fueron dichas a Moisés (Ex 3,12), a Jeremías (Jr 1,8), a Jedeón (Jz 6,12) y a otras personas con una misión importante en el plan de Dios. María se queda extrañada ante este saludo, y tratar de saber el significado de aquellas palabras. Es realista. Quiere entender. No acepta cualquier inspiración.

• El ángel responde: “¡No temas, María!” Como en la visita del ángel a Zacarías, el ángel recuerda aquí que el primer saludo de Dios es siempre: ”¡No temas!” Luego el ángel recuerda las promesas del pasado que se cumplirán mediante el hijo que va a nacer y que debe recibir el nombre de Jesús. Será llamado Hijo del Altísimo y en él se realizará el Reino de Dios. Esta es la explicación del ángel para que María no tenga miedo.

• María tiene conciencia de la misión que está recibiendo, pero sigue siendo realista. No se deja embalar por la grandeza de la oferta y mira su condición. Analiza la oferta a partir de los criterios que tiene a su disposición. Humanamente hablando, no es posible: “¡Cómo podré ser madre si no tengo relación con ningún hombre?”

• El ángel explica que el Espíritu Santo, presente en la Palabra de Dios desde el día de la Creación (Génesis 1,2), consigue realizar cosas que parecen imposibles. Por esto, el Santo que va a nacer de María será llamado Hijo de Dios. El milagro se repite hoy. Cuando la Palabra de Dios es acogida por los pobres, algo nuevo acontece por el poder del Espíritu Santo. Algo tan nuevo y sorprendente como que un hijo va a nacer de una virgen o un hijo va a nacer de una mujer ya entrada en edad como Isabel, de la que todos decían que ¡no podía tener hijos! Y el ángel añade: “¡Ahí tienes a tu parienta, Isabel: se encuentra ya en el sexto mes del embarazo!”

• La respuesta del ángel aclara todo para María, y ella se entrega: “¡He aquí la sierva del Señor! Hágase en mí según su Palabra”. María usa para si el título de Sierva, sirvienta del Señor. Este título viene de Isaías, que presenta la misión del pueblo no como un privilegio, sino como un servicio a los otros pueblos (Is 42,1-9; 49,3-6). Más tarde, Jesús definirá también su misión como un servicio: “No vine para ser servido, sino para servir” (Mt 20,28). ¡Aprendió de su Madre!

La edición y el subrayado son nuestros
Tomado del Sitio Oficial de los Carmelitas


En este día, descubramos como es el amor de Dios que siendo Todopoderoso pide su consentimiento a una criatura para iniciar su plan de Salvación. 

Que la misericordia y la confianza en el Señor no les falte.

Gracias

13 de octubre de 2012

¨¡Dichosos los que escuchan la Palabra de Dios y la cumplen!"


Del santo Evangelio según San Lucas 11, 27-28
En aquel tiempo, mientras hablaba a las turbas, una mujer de entre el gentío levantó la voz diciendo: "¡Dichoso el vientre que te llevó y los pechos que te criaron!" Pero él repuso: "Mejor: ¡Dichosos los que escuchan la Palabra de Dios y la cumplen!" (Aciprensa.com)

Comentario:
 
El breve pasaje de hoy está vinculado al de ayer, ya que comienza: "Ahora que Jesús estaba hablando ..."

Después de que Jesús efectivamente ha silenciado a sus oponentes y sus acusaciones ridículas, una mujer grita desde la multitud que lo rodeaba: "¡Dichoso el vientre que te llevó y los pechos te criaron!" Fue un hermoso homenaje, primero al propio Jesús, y también a su madre ( para alguien, que parece totalmente desconocido para quien lo dijo). En términos más contemporáneos, podríamos parafrasear como: "¡Que Dios bendiga a la mujer que concibió un hijo tan noble como tú!" Esta mujer claramente es parte de la multitud que se ha quedado sorprendida por la obra que Jesús está haciendo. en contraste con los cínicos incrédulos que quieren destruirle.

Y, en efecto, en un nivel más profundo, es reconocer el extraordinario privilegio que tuvo María para ser la Madre del Hijo único de Dios. ¨. Por ello, rezamos a María: "Bendita tú entre las mujeres".

Pero Jesús se dirige a la mujer del alrededor. "Aún más felices son aquellos que oyen la palabra de Dios y la guardan" La grandeza en los ojos de Dios no consiste en los regalos y privilegios que se le han otorgado, sino en la respuesta que se da a Dios.

La verdadera fuente de la grandeza de María no estaba en haber sido elegida para ser la madre, ni siquiera en la preservación del pecado original, pero si en ese incondicional Sí a Jesús, que le dio al ángel en la Anunciación. Un "Sí", tan fiel y honorable que la puso de pie en el dolor a los pies de la cruz. Ella escuchó la palabra y la mantuvo  hasta el final.

Algunas de las personas que vieron discutiendo
a Jesús ayer, eran poderosos e influyentes en la sociedad, eran los "grandes" de esa sociedad. Pero no oyeron, no vieron ni guardaron la palabra de Dios, aunque ellos decían ser expertos en ella.

Y aunque, Jesús mismo no era grande sólo por su poder sobre los demonios o por su capacidad para silenciar a sus acusadores, sino porque también él escuchó la palabra de su Padre y la mantuvo. Hubo una identidad total entre lo que su padre quería y lo que Jesús estaba diciendo y haciendo.

Para nosotros, también, debe ser exactamente lo mismo. Esa es la grandeza única que importa, la única grandeza de la que tenemos que estar preocupados.


La edición y el subrayado son nuestros
Tomado de Living Space (Commentaries on the daily readings)




En este día, escuchemos la Palabra como María, con un corazón sencillo, abierto y libre, y luchemos fielmente por cumplirla.

Que la misericordia y la confianza en el Señor no les falte.

Gracias