Este es un espacio de catequesis en el que encontrarás enseñanzas, noticias, mensajes, y reflexiones que te permitirán conocer la verdadera doctrina y te serán útiles en tu camino de fe.


¡¡¡Gracias por tu visita!!!

Mostrando entradas con la etiqueta Transfiguracióm. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Transfiguracióm. Mostrar todas las entradas

24 de febrero de 2018

«Este es mi Hijo amado, escuchadle.»


Domingo 2 Del Tiempo de Cuaresma
Del Santo Evangelio Según San Marcos (Mc 9:2-10)
 

2 Seis días después, toma Jesús consigo a Pedro, Santiago y Juan, y los lleva, a ellos solos, aparte, a un monte alto. Y se transfiguró delante de ellos,
3 y sus vestidos se volvieron resplandecientes, muy blancos, tanto que ningún batanero en la tierra sería capaz de blanquearlos de ese modo.
4 Se les aparecieron Elías y Moisés, y conversaban con Jesús.
5 Toma la palabra Pedro y dice a Jesús: «Rabbí, bueno es estarnos aquí. Vamos a hacer tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías»;
6 - pues no sabía qué responder ya que estaban atemorizados -.
7 Entonces se formó una nube que les cubrió con su sombra, y vino una voz desde la nube: «Este es mi Hijo amado, escuchadle.»
8 Y de pronto, mirando en derredor, ya no vieron a nadie más que a Jesús solo con ellos.
9 Y cuando bajaban del monte les ordenó que a nadie contasen lo que habían visto hasta que el Hijo del hombre resucitara de entre los muertos.
10 Ellos observaron esta recomendación, discutiendo entre sí qué era eso de «resucitar de entre los muertos.».


__________________________________________

http://w2.vatican.va/content/francesco/es/angelus/2015/documents/papa-francesco_angelus_20150301.html

Papa Francisco
Ángelus
Plaza de San Pedro
Domingo 1 de marzo de 2015

Queridos hermanos y hermanas, ¡Buenos días!

El domingo pasado la liturgia nos presentó a Jesús tentado por Satanás en el desierto, pero victorioso en la tentación. A la luz de este Evangelio, hemos tomado nuevamente conciencia de nuestra condición de pecadores, pero también de la victoria sobre el mal donada a quienes inician el camino de conversión y que, como Jesús, quieren hacer la voluntad del Padre. En este segundo domingo de Cuaresma, la Iglesia nos indica la meta de este itinerario de conversión, es decir, la participación en la gloria de Cristo, que resplandece en el rostro del Siervo obediente, muerto y resucitado por nosotros.

El pasaje evangélico narra el acontecimiento de la Transfiguración, que se sitúa en la cima del ministerio público de Jesús. Él está en camino hacia Jerusalén, donde se cumplirán las profecías del «Siervo de Dios» y se consumará su sacrificio redentor. La multitud no entendía esto: ante las perspectivas de un Mesías que contrasta con sus expectativas terrenas, lo abandonaron. Pero ellos pensaban que el Mesías sería un liberador del dominio de los romanos, un liberador de la patria, y esta perspectiva de Jesús no les gusta y lo abandonan. Incluso los Apóstoles no entienden las palabras con las que Jesús anuncia el cumplimiento de su misión en la pasión gloriosa, ¡no comprenden! Jesús entonces toma la decisión de mostrar a Pedro, Santiago y Juan una anticipación de su gloria, la que tendrá después de la resurrección, para confirmarlos en la fe y alentarlos a seguirlo por la senda de la prueba, por el camino de la Cruz. Y, así, sobre un monte alto, inmerso en oración, se transfigura delante de ellos: su rostro y toda su persona irradian una luz resplandeciente. Los tres discípulos están asustados, mientras una nube los envuelve y desde lo alto resuena —como en el Bautismo en el Jordán— la voz del Padre: «Este es mi Hijo amado; escuchadlo» (Mc 9, 7). Jesús es el Hijo hecho Siervo, enviado al mundo para realizar a través de la Cruz el proyecto de la salvación, para salvarnos a todos nosotros. Su adhesión plena a la voluntad del Padre hace su humanidad transparente a la gloria de Dios, que es el Amor.

Jesús se revela así como el icono perfecto del Padre, la irradiación de su gloria. Es el cumplimiento de la revelación; por eso junto a Él transfigurado aparecen Moisés y Elías, que representan la Ley y los Profetas, para significar que todo termina y comienza en Jesús, en su pasión y en su gloria.

La consigna para los discípulos y para nosotros es esta: «¡Escuchadlo!». Escuchad a Jesús.
Él es el Salvador: seguidlo. Escuchar a Cristo, en efecto, lleva a asumir la lógica de su misterio pascual, ponerse en camino con Él para hacer de la propia vida un don de amor para los demás, en dócil obediencia a la voluntad de Dios, con una actitud de desapego de las cosas mundanas y de libertad interior. Y es necesario, en otras palabras, estar dispuestos a «perder la propia vida» (cf. Mc 8, 35), entregándola a fin de que todos los hombres se salven: así, nos encontraremos en la felicidad eterna. El camino de Jesús nos lleva siempre a la felicidad, ¡no lo olvidéis! El camino de Jesús nos lleva siempre a la felicidad. Habrá siempre una cruz en medio, pruebas, pero al final nos lleva siempre a la felicidad. Jesús no nos engaña, nos prometió la felicidad y nos la dará si vamos por sus caminos.

Con Pedro, Santiago y Juan subamos también nosotros hoy al monte de la Transfiguración y permanezcamos en contemplación del rostro de Jesús, para acoger su mensaje y traducirlo en nuestra vida; para que también nosotros podamos ser transfigurados por el Amor. En realidad, el amor es capaz de transfigurar todo. ¡El amor transfigura todo! ¿Creéis en esto? Que la Virgen María, que ahora invocamos con la oración del Ángelus, nos sostenga en este camino.



Después del Ángelus

Queridos hermanos y hermanas:

No cesan, lamentablemente, de llegar noticias dramáticas de Siria e Irak, relacionadas con violencias, secuestros de personas y abusos en contra de los cristianos y otros grupos. Queremos asegurar a quienes están implicados en estas situaciones que no les olvidamos, sino que les estamos cercanos y oramos insistentemente para que se ponga fin lo antes posible a la intolerable brutalidad de la que son víctimas. Junto con los miembros de la Curia romana ofrecí según esta intención la última santa misa de los ejercicios espirituales el viernes pasado. Al mismo tiempo pido a todos, según sus posibilidades, que trabajen por aliviar los sufrimientos de quienes atraviesan momentos de prueba, a menudo sólo por motivo de la fe que profesan. Oremos por estos hermanos y estas hermanas que sufren a causa de la fe en Siria y en Irak... Oremos en silencio...

Deseo recordar también a Venezuela, que está viviendo nuevamente momentos de grave tensión. Rezo por las víctimas y, en especial, por el joven asesinado hace unos días en San Cristóbal. Exhorto a todos a rechazar la violencia y respetar la dignidad de cada persona y la sacralidad de la vida humana, y aliento a reanudar un camino común por el bien del país, reabriendo espacios de encuentro y de diálogo sinceros y constructivos. Encomiendo esa querida nación a la maternal intercesión de Nuestra Señora de Coromoto.



El subrayado es nuestro.


























15 de diciembre de 2012

¨Pero os digo que Elías ya ha venido, y no lo reconocieron, sino que lo trataron a su antojo¨

Del santo Evangelio según San Mateo 17,10-13
Cuando bajaban de la montaña, los discípulos preguntaron a Jesús: "¿Por qué dicen los escribas que primero tiene que venir Elías?" Él les contestó: "Elías vendrá y lo renovará todo. Pero os digo que Elías ya ha venido, y no lo reconocieron, sino que lo trataron a su antojo. Así también el Hijo del hombre va a padecer a manos de ellos." Entonces entendieron los discípulos que se refería a Juan, el Bautista.. (Aciprensa.com)

Comentarios:

• Los discípulos acaban de ver a Moisés y a Elías ante Jesús en la transfiguración sobre el monte (Mt 17,3). La gente en general creía que Elías tenía que volver para preparar la llegada del Reino. El profeta Malaquías decía: “Les voy a mandar al profeta Elías antes que llegue el día de Yahvé, que será grande y temible. El reconciliará a los padres con los hijos y a éstos con sus padres, para que cuando yo llegue no tenga que maldecir a este país.” (Ml 3,23-24; cf. Eccl 48,10). Los discípulos quieren saber: "¿Qué significa la enseñanza de los doctores de la Ley, cuando dicen que Elías tiene que venir antes?" Ya que Jesús, el mesías, estaba ya allí, había llegado, y Elías no había llegado aún. ¿Cuál es el valor de esta enseñanza de la vuelta de Elías?” 

• Jesús contesta: “Elías ya vino y no le reconocieron, sino que lo trataron como se le antojó. Y también harán padecer al Hijo del hombre”. Y entonces los discípulos comprendieron que Jesús se refería a Juan Bautista. 

 • En esa situación de dominación romana que desintegraba el clan y la convivencia familiar, la gente esperaba que Elías volviera para reconstruir las comunidades: reconducir el corazón de los padres hacia los hijos y el corazón de los hijos hacia los padres. Esta era la gran esperanza de la gente. Hoy también, el sistema neoliberal desintegra las familias y promueve la masificación que destruye la vida. 

 • Reconstruir y rehacer el tejido social y la convivencia comunitaria de las familias es peligroso, porque mina la base del sistema de dominio. Por esto mataron a Juan el Bautista. El tenía un proyecto de reforma de la convivencia humana (cf. Lc 3,7-14). Realizaba la misión de Elías (Lc 1,17). Por esto le mataron.

 • Jesús continúa la misma misión que Juan: reconstruir la vida en comunidad. Porque Dios es Padre, y nosotros somos todos hermanos y hermanas. Jesús reúne dos amores: amor hacia Dios y amor hacia el prójimo y le da visibilidad en la nueva forma de convivencia. Por esto, al igual que Juan, le mataron. Por esto, Jesús, el Hijo del Hombre, será condenado a muerte.

La edición y el subrayado son nuestros
Tomado del Sitio Oficial de los Carmelitas


En este día, descubramos que Cristo vino a reconstruir la vida en comunidad en el amor a Dios y al prójimo. 
 
Que la misericordia y la confianza en el Señor no les falte.

Gracias

 

6 de agosto de 2012

«Este es mi Hijo amado, escuchadle»


Del santo Evangelio según san Marcos 9, 2-13
En aquel tiempo Jesús tomó consigo a Pedro, Santiago y Juan, y los lleva, a ellos solos, aparte, a un monte alto. Y se transfiguró delante de ellos, y sus vestidos se volvieron resplandecientes, muy blancos, tanto que ningún batanero en la tierra sería capaz de blanquearlos de ese modo. Se les aparecieron Elías y Moisés, y conversaban con Jesús. Toma la palabra Pedro y dice a Jesús: «Rabbí, bueno es estarnos aquí. Vamos a hacer tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías»; - pues no sabía qué responder ya que estaban atemorizados.. Entonces se formó una nube que les cubrió con su sombra, y vino una voz desde la nube: «Este es mi Hijo amado, escuchadle» Y de pronto, mirando en derredor, ya no vieron a nadie más que a Jesús solo con ellos. Y cuando bajaban del monte les ordenó que a nadie contasen lo que habían visto hasta que el Hijo del hombre resucitara de entre los muertos. (Catholic.net)

Comentario de los carmelitas 

En esta solemnidad, la Iglesia medita sobre la Transfiguración de Jesús que ocurrió delante de tres de sus discípulos en la montaña. La Transfiguración acontece después del primer anuncio de la Muerte de Jesús (Lc 9,21-22). Este anuncio había dejado confundidos a los dos discípulos y sobre todo a Pedro, que los sumergió en una profunda crisis.
Ellos se encontraban en medio de los pobres, pero en sus cabezas todo era confusión, perdidos como estaban en la propaganda del gobierno y en la religión oficial de la época (Mc 8,15). La religión oficial enseñaba que el Mesías sería glorioso y victorioso. Y es por esto por lo que Pedro reacciona con mucha fuerza contra la cruz (Mc. 8-32) Según la Ley de Dios, debía ser considerado como un “maldito de Dios” (Dt 21,22-23). Ante esto, la experiencia de la Transfiguración de Jesús podía ayudar a los discípulos a superar el trauma de la Cruz.

Marcos 9,2-4: Jesús cambia de aspecto
Jesús sube a un monte alto. Lucas dice para rezar (Lc 9,28). Allí, Jesús aparece en la gloria delante de Pedro. Santiago y Juan. Junto a Él aparecen también Moisés y Elías. El monte recuerda al Monte Sinaí, donde Dios había manifestado al pueblo su voluntad, entregando su ley a Moisés (los diez mandamientos). Moisés resplandece cuando habla con Dios en la Montaña y recibe de Él la Ley (cf. Ex 24,29-35), las vestiduras blancas de Jesús nos lo recuerdan. Aparecen Elías y Moisés, Moisés representa la Ley. Elías la Profecía. Lucas dice que la conversación es sobre la Muerte de Jesús en Jerusalén (Lc 9,31). Así quedaba claro que el Viejo Testamento, tanto la Ley como los Profetas, enseñaban ya que el camino de la gloria pasa por la cruz (Cf. Is 53).

Marcos 9,5-6 A Pedro le place lo que acontece, pero no entiendeA Pedro le agrada todo lo que sucede y quiere asegurarse el momento placentero sobre la Montaña. Propone construir tres tiendas. Marcos dice que Pedro tenía miedo, sin saber lo que estaba diciendo, y Lucas añade que los discípulos tenían sueño (Lc 9,32). Ellos son como nosotros, ¡para ellos es difícil entender la Cruz!

El relato en Marcos comienza diciendo : “Seis días después”. Algunos estudiosos explican que: ¨Pedro quiere construir tiendas, porque era el sexto día de las fiestas de las tiendas. Era una fiesta muy popular que festejaba el don de la ley de Dios y los cuarenta años pasados en el desierto. Para recordarlos, el pueblo debía transcurrir una semana en tiendas improvisadas. Si no era posible la celebración de todos los días, por lo menos el sexto día. Por esto Pedro recuerda la obligación de construir tiendas. Y se ofrece espontáneamente para construirlas.

Marcos 9,7: La voz del cielo esclarece los hechosLa expresión “Hijo predilecto” en otras versiones, recuerda la figura del Mesías Siervo, anunciado por el profeta Isaías (cf. Is 42,1). La expresión “Escuchadlo” evoca la profecía que prometía la llegada de un nuevo Moisés (cf. Dt 18,15). En Jesús, se están realizando las profecías del Viejo Testamento. Jesús es verdaderamente el Mesías glorioso, pero el camino de la gloria pasa por la cruz, según el anuncio dado en la profecía del Siervo doliente  (Is 53,3-9). La gloria de la Transfiguración es la prueba. Moisés y Elías lo confirman. El Padre es el garante. Jesús la acepta.

Marcos 9,8: ¡Sólo Jesús y nadie más!Jesús es la única revelación de Dios para nosotros. Para nosotros los cristianos, Jesús, y solamente Él, es la llave para comprender todo el sentido del Viejo Testamento. 


Marcos 9,9-10: Saber quedar en silencioJesús pide a sus discípulos que no digan a nadie nada, hasta no haber resucitado, pero los discípulos no entendieron. No entienden el significado de la Cruz, pues no unieron el sufrimiento a la resurrección. La Resurrección de Jesús es la prueba de que la vida es más fuerte que la muerte.


Marcos 9, 11-13: El regreso de ElíasEl profeta Malaquías había anunciado que Elías debía volver para preparar el camino del Mesías (Ml 3,23-24). Asimismo, lo dice el libro del Eclesiástico (Eclo 48,10) Por esto, los discípulos preguntaban: “¿Por qué los escribas dicen que primero debe venir Elías?” (9,11). Jespus responde : “Yo os digo que Elías ya ha venido, pero han hecho de él lo que han querido, como está escrito de él ( 9,13). Jesús hablaba de Juan el Bautista, asesinado por Herodes (Mt 17,13).

La edición y el subrayado son nuestros
 
Tomado del Sitio oficial de los carmelitas  



En este día, veamos la gloria de Jesús resplandecer en nuestra vidas . Gloria tan grande que nos fortalece para enfrentar cualquier sufrimiento. 

Que la misericordia y la confianza, en el Señor no les falte.  

Gracias