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6 de agosto de 2012

«Este es mi Hijo amado, escuchadle»


Del santo Evangelio según san Marcos 9, 2-13
En aquel tiempo Jesús tomó consigo a Pedro, Santiago y Juan, y los lleva, a ellos solos, aparte, a un monte alto. Y se transfiguró delante de ellos, y sus vestidos se volvieron resplandecientes, muy blancos, tanto que ningún batanero en la tierra sería capaz de blanquearlos de ese modo. Se les aparecieron Elías y Moisés, y conversaban con Jesús. Toma la palabra Pedro y dice a Jesús: «Rabbí, bueno es estarnos aquí. Vamos a hacer tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías»; - pues no sabía qué responder ya que estaban atemorizados.. Entonces se formó una nube que les cubrió con su sombra, y vino una voz desde la nube: «Este es mi Hijo amado, escuchadle» Y de pronto, mirando en derredor, ya no vieron a nadie más que a Jesús solo con ellos. Y cuando bajaban del monte les ordenó que a nadie contasen lo que habían visto hasta que el Hijo del hombre resucitara de entre los muertos. (Catholic.net)

Comentario de los carmelitas 

En esta solemnidad, la Iglesia medita sobre la Transfiguración de Jesús que ocurrió delante de tres de sus discípulos en la montaña. La Transfiguración acontece después del primer anuncio de la Muerte de Jesús (Lc 9,21-22). Este anuncio había dejado confundidos a los dos discípulos y sobre todo a Pedro, que los sumergió en una profunda crisis.
Ellos se encontraban en medio de los pobres, pero en sus cabezas todo era confusión, perdidos como estaban en la propaganda del gobierno y en la religión oficial de la época (Mc 8,15). La religión oficial enseñaba que el Mesías sería glorioso y victorioso. Y es por esto por lo que Pedro reacciona con mucha fuerza contra la cruz (Mc. 8-32) Según la Ley de Dios, debía ser considerado como un “maldito de Dios” (Dt 21,22-23). Ante esto, la experiencia de la Transfiguración de Jesús podía ayudar a los discípulos a superar el trauma de la Cruz.

Marcos 9,2-4: Jesús cambia de aspecto
Jesús sube a un monte alto. Lucas dice para rezar (Lc 9,28). Allí, Jesús aparece en la gloria delante de Pedro. Santiago y Juan. Junto a Él aparecen también Moisés y Elías. El monte recuerda al Monte Sinaí, donde Dios había manifestado al pueblo su voluntad, entregando su ley a Moisés (los diez mandamientos). Moisés resplandece cuando habla con Dios en la Montaña y recibe de Él la Ley (cf. Ex 24,29-35), las vestiduras blancas de Jesús nos lo recuerdan. Aparecen Elías y Moisés, Moisés representa la Ley. Elías la Profecía. Lucas dice que la conversación es sobre la Muerte de Jesús en Jerusalén (Lc 9,31). Así quedaba claro que el Viejo Testamento, tanto la Ley como los Profetas, enseñaban ya que el camino de la gloria pasa por la cruz (Cf. Is 53).

Marcos 9,5-6 A Pedro le place lo que acontece, pero no entiendeA Pedro le agrada todo lo que sucede y quiere asegurarse el momento placentero sobre la Montaña. Propone construir tres tiendas. Marcos dice que Pedro tenía miedo, sin saber lo que estaba diciendo, y Lucas añade que los discípulos tenían sueño (Lc 9,32). Ellos son como nosotros, ¡para ellos es difícil entender la Cruz!

El relato en Marcos comienza diciendo : “Seis días después”. Algunos estudiosos explican que: ¨Pedro quiere construir tiendas, porque era el sexto día de las fiestas de las tiendas. Era una fiesta muy popular que festejaba el don de la ley de Dios y los cuarenta años pasados en el desierto. Para recordarlos, el pueblo debía transcurrir una semana en tiendas improvisadas. Si no era posible la celebración de todos los días, por lo menos el sexto día. Por esto Pedro recuerda la obligación de construir tiendas. Y se ofrece espontáneamente para construirlas.

Marcos 9,7: La voz del cielo esclarece los hechosLa expresión “Hijo predilecto” en otras versiones, recuerda la figura del Mesías Siervo, anunciado por el profeta Isaías (cf. Is 42,1). La expresión “Escuchadlo” evoca la profecía que prometía la llegada de un nuevo Moisés (cf. Dt 18,15). En Jesús, se están realizando las profecías del Viejo Testamento. Jesús es verdaderamente el Mesías glorioso, pero el camino de la gloria pasa por la cruz, según el anuncio dado en la profecía del Siervo doliente  (Is 53,3-9). La gloria de la Transfiguración es la prueba. Moisés y Elías lo confirman. El Padre es el garante. Jesús la acepta.

Marcos 9,8: ¡Sólo Jesús y nadie más!Jesús es la única revelación de Dios para nosotros. Para nosotros los cristianos, Jesús, y solamente Él, es la llave para comprender todo el sentido del Viejo Testamento. 


Marcos 9,9-10: Saber quedar en silencioJesús pide a sus discípulos que no digan a nadie nada, hasta no haber resucitado, pero los discípulos no entendieron. No entienden el significado de la Cruz, pues no unieron el sufrimiento a la resurrección. La Resurrección de Jesús es la prueba de que la vida es más fuerte que la muerte.


Marcos 9, 11-13: El regreso de ElíasEl profeta Malaquías había anunciado que Elías debía volver para preparar el camino del Mesías (Ml 3,23-24). Asimismo, lo dice el libro del Eclesiástico (Eclo 48,10) Por esto, los discípulos preguntaban: “¿Por qué los escribas dicen que primero debe venir Elías?” (9,11). Jespus responde : “Yo os digo que Elías ya ha venido, pero han hecho de él lo que han querido, como está escrito de él ( 9,13). Jesús hablaba de Juan el Bautista, asesinado por Herodes (Mt 17,13).

La edición y el subrayado son nuestros
 
Tomado del Sitio oficial de los carmelitas  



En este día, veamos la gloria de Jesús resplandecer en nuestra vidas . Gloria tan grande que nos fortalece para enfrentar cualquier sufrimiento. 

Que la misericordia y la confianza, en el Señor no les falte.  

Gracias

 

21 de julio de 2012

Jésus es el Mesías prometido


Buen día en el Señor, en el evangelio de ayer (Mateo 12, 1-8) Jesús trataba de hacer prevalecer la misericordia sobre la observancia ciega de las normas y las leyes de los fariseos. En el evangelio de hoy (Mateo 12,14-21) consta de dos partes entrelazadas: (1) Describe las diferentes reacciones de los fariseos ante la predicación de Jesús; (2) describe cómo Mateo ve en esta reacción diferente la realización de la profecía del Siervo de Yahvé, anunciado por Isaías.

La reacción de los fariseos: Deciden matar a Jesús. Jesús desafía la malicia de los fariseos curando al hombre que tenía la mano atrofiada (Mt 12,9-14). El evangelista nos dice: “Salieron y se confabularon contra Jesús, para matarle”. Llegó así la ruptura entre Jesús y las autoridades religiosas. En Marcos, este episodio es mucho más explícito y provocador (Mc 3,1-6). Dice que la decisión de matar a Jesús no era sólo de los fariseos, sino que también de los herodianos (Mc 3,6).

La reacción de la gente: siguen a Jesús. Cuando supo de la decisión de los fariseos, Jesús se fue de ese lugar. La gente le sigue aún sabiendo que las autoridades religiosas deciden matarle, la gente no quiere alejarse de Él. Le siguieron muchos y curó a todos. Y les mandó enérgicamente que no le descubrieran. Contraste grande. Por un lado, el conflicto de vida y muerte entre Jesús y las autoridades religiosas. Por otro lado, el movimiento de la gente deseosa de encontrarse con Jesús. Eran sobre todo los excluidos y los marginados que venían donde él con sus males y sus enfermedades. Los que no eran acogidos en la convivencia social de la sociedad y de la religión, eran acogidos por Jesús.

La preocupación de Mateo: Jesús es nuestro Mesías, el que realiza la profecía del Siervo Doliente, esto lo señala Mateo citando a Isaias. Por un lado, el Siervo era perseguido por las autoridades hasta el punto de ser escupido en el rostro, pero no volvía el rostro atrás, sin avergonzarse, y puso su rostro como un pedernal (Is 50,5-7). Por otro lado, el Siervo era buscado y esperado por la gente. Las multitudes de las islas distantes esperaban su enseñanza (Is 42,4). Era exactamente esto lo que estaba aconteciendo con Jesús. 

En el día de hoy, aceptemos a Jesús como nuestro Mesías, como aquel que entregó su vida, su carne y su sangre  por nosotros, para cargar con nuestras culpas y pecados.

Que la Misericordia y la confianza en el Señor, no les falte.

Gracias.
 
Del Santo Evangelio Según San Mateo 12, 14-21 


En aquel tiempo, los fariseos, al salir, planearon el modo de acabar con Jesús. Pero Jesús se enteró, se marchó de allí y muchos le siguieron. El los curó a todos, mandándoles que no lo descubrieran. Así se cumplió lo que dijo el profeta Isaías: "Mirad a mi siervo, mi elegido, mi amado, mi predilecto. Sobre él he puesto mi espíritu para que anuncie el derecho a las naciones. No porfiará, no gritará, no voceará por las calles. La caña cascada no la quebrará, el pabilo vacilante no lo apagará, hasta implantar el derecho; en su nombre esperarán las naciones". (Aciprensa.com)


Meditación de  San Juan Crisóstomo

(…)

¡Tan grave mal es la envidia! Ella acomete no sólo a los extraños, sino también a los parientes continuamente. Marcos afirma que los fariseos deliberaban juntamente con los herodianos.

-Y ¿qué hace el mansísimo Jesús?-
 
Como esto hubo sabido, se apartó, dice el evangelista: Jesús, noticioso de esto, se alejó de ahí. ¿Dónde están ahora los que exigen milagros? Con tales sucesos demuestra que un alma perversa ni a los milagros cede; y al mismo tiempo prueba que sin causa se acusa a sus discípulos. Conviene también advertir que los fariseos, a causa de los beneficios que Jesús hace a los prójimos, se enfurecen más aún; y que cuando ven a alguno sanado de su enfermedad o de su perversidad, entonces es cuando acusan, entonces se irritan con furor. Cuando iba a llevar el arrepentimiento a la meretriz, lo calumniaron; cuando comió con los publicanos, hicieron lo mismo; y lo mismo ahora que vieron la mano curada. 

-Pero tú considera cómo, a pesar de todo, no desiste de curar a los enfermos, ni aun para amansar o al menos disminuir la envidia de los fariseos-.

Y lo siguieron grandes turbas y los curaba a todos, encargándoles que no lo descubrieran. Por todas partes las turbas lo siguen y lo admiran; pero los fariseos no desisten de su envidia.
-Y luego, para que no te turbes por sus obras y de su increíble furor, alega el evangelista la voz del profeta que todo lo había anunciado de antemano-

Porque fue tanto el cuidado y exactitud de los profetas que ni aun esto omitieron, sino que profetizaron sus caminos y sus traslados y aun la intención con que lo hacía; todo para que entiendas que hablaban movidos por el Espíritu Santo. Pues si no se pueden conocer las secretas intenciones de los hombres, mucho menos se pueden conocer las finalidades que a Cristo mueven, si no es por revelación del Espíritu Santo.

Y pone así lo que el profeta dijo: ¨He aquí a mi siervo, a quien elegí; mi amado en quien mi alma se complace. Haré descansar mi Espíritu sobre él y anunciará el derecho a las gentes. No disputará ni gritará, nadie oirá su voz en las plazas. La caña cascada no la quebrará y no apagará la mecha que aún humea, hasta hacer triunfar el derecho; y en su nombre pondrán las naciones su esperanza¨ 

De este modo celebra su mansedumbre y su poder inefable; y abre a los gentiles una amplia y gran puerta, al mismo tiempo que predice males para los judíos, y demuestra su unión de voluntad con su Padre, pues dice: He aquí a mi siervo a quien elegí, mi amado en quien mi alma se complace. Ahora bien, si el Padre lo eligió, no abroga la ley contrariando a su Padre, pues no procede como enemigo del legislador, sino como quien va unánime y obrando juntamente con él. Y luego ensalzando su mansedumbre, dice: No disputará ni gritará. En efecto: El anhelaba sanar a los fariseos, pero como ellos lo rechazaron, no quiso ponerse a luchar contra ellos. Luego el profeta, manifestando el poder de Jesús y la debilidad de los fariseos, dice: La caña cascada no la quebrará. En realidad le era fácil quebrarlos a todos como a una caña; ni sólo como a una caña, sino caña ya cascada. Y no apagará la mecha que aún humea. Declara con esto la ira encendida de los fariseos y la fortaleza de Jesús, que podría acabar con sus furores y apagarlos con suma facilidad. Por donde se ve su gran mansedumbre.

-Pero esto ¿será siempre así? ¿perpetuamente los soportará en sus furores y asechanzas?-
De ningún modo. Una vez que haya El demostrado sus virtudes y lo que a El atañe, luego procederá a lo otro, pues así lo significó el profeta diciendo: ¨En su nombre pondrán las naciones su esperanza. Hasta hacer triunfar el derecho.¨ Es lo mismo que dice Pablo: ¨Prontos a castigar toda desobediencia¨.
 
-¿Qué significa: hasta hacer triunfar el derecho?-

Como si dijera: una vez que El haya cumplido todo lo que le toca, entonces acometerá la venganza y castigo perfecto. Tormentos graves sufrirán una vez que Cristo haya completado su brillante victoria y venzan los juicios de El, y no dejará ni ocasión de que lo contradiga con impudencia. Porque suele en ese pasaje tomarse juicio en el sentido de justicia.

Pero no quedará en solo eso su providencia, es decir en que sean castigados los incrédulos, sino que atraerá hacia sí al orbe entero. Y por tal motivo añadió: ¨Y en su nombre pondrán las naciones su esperanza¨. Y para que veas que también esto es voluntad del Padre, desde el principio el profeta lo confirmó con estas palabras: ¨Mi amado en quien mi alma se complace¨. Porque es manifiesto que el amado hizo todo conforme a la voluntad del que lo ama.

(….)

Jesús se había apartado y había dado tiempo a que se amansaran las iras. Pero como de nuevo hizo un beneficio, de nuevo se encendió la maldad; y los fariseos se indignaban más aún que el demonio que había salido de aquel cuerpo y había huido sin pronunciar palabra. Los fariseos, en cambio, unas veces intentaban matar a Jesús, otras lo calumniaban. Y como lo de matarlo no adelantaba, se dedicaban a perjudicarlo en su gloria. Tal es la envidia: ¡no tiene par en los males! (…)

En consecuencia, demos muerte a esta bestia feroz de tantas cabezas. Porque hay muchas clases de envidia. Y si quien ama a quien lo ama en nada se diferencia del publicano, quien odia a quien ningún mal le hace ¿en qué categoría lo pondremos? ¿cómo evitará la gehena habiéndose hecho peor que los gentiles? Por tal motivo, profundamente me duelo de que nosotros, a quienes se ha ordenado imitar a los ángeles, o mejor aún al Señor de los ángeles, imitemos al demonio. Porque aún dentro de la Iglesia mucha envidia se encuentra, y aun mucho mayor en nosotros que en nuestros súbditos. ¡Vuélvase, pues, el discurso a nosotros!

(…)

El poderoso fácilmente se hincha, llevado del placer; y también con facilidad se sumerge y hunde y vive perpetuamente en una inestabilidad de la vida, pero nunca en paz. Antes de presentarse para hablar en público, antes de comenzar su trabajoso discurso, anda en agonías y temblores; y una vez disuelta la reunión, o por la tristeza se abate, o sin medida se alegra, cosa que le resulta peor que cualquier dolor. Y se ve que la excesiva alegría no es un mal menor que el dolor, por la forma en que afecta al alma, puesto que vuelve el ánimo ligero, alzado, como si tuviera alas, como puede observarse en los antiguos varones.

(…) Y Cristo llama felices a los que viven en llanto cuando dice: ¨Bienaventurados los que lloran¨. En cambio, a los que gozan de deleites los llama míseros: ¨¡Ay de vosotros los que reís, porque lloraréis!¨ Y con razón. Porque el placer vuelve muelle al alma y la deja sin fuerzas, mientras que en el luto ella se recoge y se vuelve sabia, y se libra de la montaña de enfermedades espirituales, y se eleva a lo alto y se robustece.

Sabiendo todo esto, huyamos de esa vana estimación de las multitudes y del placer que ella origina, para conseguir la verdadera y permanente gloria Ojalá todos lo consigamos por gracia y benignidad de nuestro Señor Jesucristo, al cual sea la gloria y el poder por los siglos de los siglos.

Amén