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11 de noviembre de 2018

¨ Esta ha echado de lo que necesitaba todo cuanto poseía, todo lo que tenía para vivir ¨

Domingo XXXII del Tiempo Ordinario 
Del Santo Evangelio según San Marcos (Mc 12:38-44)
 
38 Decía también en su instrucción: «Guardaos de los escribas, que gustan pasear con amplio ropaje, ser saludados en las plazas, 39 ocupar los primeros asientos en las sinagogas y los primeros puestos en los banquetes; 40 y que devoran la hacienda de las viudas so capa de largas oraciones. Esos tendrán una sentencia más rigurosa.

41 Jesús se sentó frente al arca del Tesoro y miraba cómo echaba la gente monedas en el arca del Tesoro: muchos ricos echaban mucho. 42 Llegó también una viuda pobre y echó dos moneditas, o sea, una cuarta parte del as.


43 Entonces, llamando a sus discípulos, les dijo: «Os digo de verdad que esta viuda pobre ha echado más que todos los que echan en el arca del Tesoro. 44 Pues todos han echado de los que les sobraba, ésta, en cambio, ha echado de lo que necesitaba todo cuanto poseía, todo lo que tenía para vivir.
(Aciprensa.com)





S.S Francisco 
Ángelus
11 de Noviembre 2018



Queridos hermanos y hermanas ¡Buenos días! : 

El episodio del Evangelio de hoy (cf. Mc 12, 38-44) cierra la serie de enseñanzas de Jesús en el templo de Jerusalén y enfatiza dos figuras opuestas: el escriba y la viuda . Pero ¿por qué se oponen? El escriba representa a personas importantes, ricas e influyentes; el otro, la viuda, representa lo último, lo pobre, lo débil. En realidad, el juicio resuelto de Jesús hacia los escribas no concierne a toda la categoría, sino que se refiere a aquellos entre ellos que ostentan su posición social, llevan el título de "rabino", es decir, maestro, les encanta ser venerados y ocupar los primeros lugares (ver versos 38-39). Lo que es peor es que su ostentación es sobre todo de naturaleza religiosa, porque oran, dice Jesús, "por mucho tiempo" (v.40) y usan a Dios para ser acreditados como los defensores de su ley. Y esta actitud de superioridad y vanidad los lleva a despreciar a quienes cuentan poco o se encuentran en una posición económica desventajosa, como el caso de las viudas.

Jesús desenmascara este mecanismo perverso: denuncia la opresión de los débiles hecha instrumentalmente sobre la base de motivaciones religiosas, diciendo claramente que Dios está del lado de los últimos. Y para grabar bien esta lección en la mente de los discípulos, les ofrece un ejemplo viviente: una viuda pobre cuya posición social era irrelevante porque carecía de un marido que pudiera defender sus derechos y que, por lo tanto, se convirtió en una presa fácil para un acreedor sin escrúpulos,
porque estos acreedores perseguían a los débiles para que les paguen. Esta mujer, que deposita en el tesoro del templo solo dos monedas, todo lo que le queda, hace su oferta tratando de pasar desapercibida, casi avergonzada. Pero, precisamente en esta humildad, ella realiza un acto cargado de gran significado religioso y espiritual. Ese gesto lleno de sacrificio no escapa a la mirada de Jesús, quien de hecho ve en ella brillar el don total de sí mismo al que quiere educar a sus discípulos.

La enseñanza que Jesús nos ofrece hoy nos ayuda a recuperar lo que es esencial en nuestra vida y fomenta una relación concreta y diaria con Dios. Hermanos y hermanas, las escalas del Señor son diferentes de las nuestras. Él pesa a las personas y sus gestos de manera diferente: Dios no mide la cantidad sino la calidad, busca en el corazón, mira la pureza de las intenciones.
Esto significa que nuestra "entrega" a Dios en oración y a los demás en amor siempre debe alejarse del ritualismo y el formalismo, así como de la lógica de cálculo, y debe ser una expresión de gratuidad, como lo hizo Jesús con nosotros: nos salvó gratis; no nos hizo pagar la redención. Él nos salvó de forma gratuita. Y debemos hacer las cosas como expresión de gratuidad. Es por esto que Jesús indica que la viuda pobre y generosa es un modelo de la vida cristiana para ser imitada. No sabemos el nombre de ella, pero conocemos su corazón, la encontraremos en el Cielo y la saludaremos, seguramente; y eso es lo que cuenta ante Dios. Cuando somos tentados por el deseo de aparecer y de mostrar nuestros gestos de altruismo, cuando estamos demasiado interesados ​​en la mirada de los demás y - permítanme decir - cuando hacemos de "pavos reales", pensemos en esta mujer. Nos hará bien: nos ayudará a deshacernos de lo superfluo para ir a lo que realmente importa, y seguir siendo humildes.

Que la Virgen María, una mujer pobre que se entregó totalmente a Dios, nos sostenga con el propósito de dar al Señor y a nuestros hermanos, no algo de nosotros mismos, sino a nosotros mismos, en una ofrenda humilde y generosa.


Despues del angelus

Queridos hermanos y hermanas:

Ayer, en Barcelona, ​​tuvo lugar la beatificación del padre Teodoro Illera del Olmo y quince compañeros mártires. Son trece personas consagradas y tres fieles laicos. La Congregación de San Pedro en Vincoli integraba a nueve religiosos y laicos; tres religiosos eran capuchinos de la Madre del Divino Pastor y una era franciscana del Sagrado Corazón. Estos nuevos beatos fueron asesinados por su fe, en diferentes lugares y fechas, durante la guerra y la persecución religiosa del siglo pasado en España. ¡Alabamos al Señor por estos valientes testigos y aplausos para ellos!

Hoy es el centenario del fin de la Primera Guerra Mundial, que mi predecesor Benedicto XV llamó "masacre inútil". Por este motivo, hoy, a las 13.30, hora italiana, las campanas sonarán en todo el mundo, incluso las de la Basílica de San Pedro. La página histórica de la Primera Guerra Mundial es una advertencia severa para que todos rechacen la cultura de guerra y busquen todos los medios legítimos para poner fin a los conflictos que aún sangran en varias regiones del mundo. Parece que no aprendemos. Mientras oramos por todas las víctimas de esa terrible tragedia, digamos con fuerza: ¡invirtamos en la paz, no en la guerra! Y, como signo emblemático, tomamos el del gran San Martín de Tours, que recordamos hoy: se cortó el manto en dos para compartirlo con un hombre pobre. Este gesto de solidaridad humana indica todo el camino para construir la paz.

El próximo domingo se celebrará el Día Mundial de los Pobres, con muchas iniciativas de evangelización, oración y compartir. Aquí también, en la Plaza San Pietro, se estableció una guarnición de salud que ofrecerá tratamiento a los necesitados durante una semana. Espero que este Día fomente una creciente atención a las necesidades de los últimos, los marginados, los hambrientos.

Les agradezco a todos los que han venido de Roma, de Italia y de muchas partes del mundo. Saludo a los fieles de Mengíbar (España), a los de Barcelona, ​​al grupo del Inmaculado Corazón de María de Brasil y al de la Unión Mundial de Docentes Católicos. Saludo al centro turístico ACLI de Trento, a los fieles de San Benedetto Po ya los confirmadores de Chiuppano. También saludo a los muchos polacos que veo aquí. ¡Hay tantos!

Les deseo a todos un buen domingo. Por favor no se olviden orar por mi. ¡Buen almuerzo y adiós! 


Tomado de la Santa Sede,

17 de marzo de 2013

"El que esté sin pecado, que le tire la primera piedra"

Del Santo Evangelio según San Juan 8, 1-11
Domingo 5 del Tiempo de Cuaresma

En aquel tiempo, Jesús se retiró al monte de los Olivos. Al amanecer se presentó de nuevo en el templo, y todo el pueblo acudía a él, y, sentándose, les enseñaba.

Los escribas y los fariseos le traen una mujer sorprendida en adulterio, y, colocándola en medio, le dijeron: "Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio. La ley de Moisés nos manda apedrear a las adúlteras; tú, ¿qué dices?" Le preguntaban esto para comprometerlo y poder acusarlo.

Pero Jesús, inclinándose, escribía con el dedo en el suelo. Como insistían en preguntarle, se incorporó y les dijo: "El que esté sin pecado, que le tire la primera piedra." E inclinándose otra vez, siguió escribiendo.

Ellos, al oírlo, se fueron escabullendo uno a uno, empezando por los más viejos. Y quedó sólo Jesús, con la mujer, en medio, que seguía allí delante. Jesús se incorporó y le preguntó: "Mujer, ¿dónde están tus acusadores?; ¿ninguno te ha condenado?" Ella contestó: "Ninguno, Señor." Jesús dijo: "Tampoco yo te condeno. Anda, y en adelante no peques más."(Aciprensa.com)

Comentario:

Juan 8,1-2: Jesús y la gente 
Después de la discusión, descrita al final del capítulo 7 (Jn 7,37-52), todos se vuelven a casa (Jn 7,53). Jesús no tiene casa en Jerusalén. Por esto, se va al Monte de los Olivos. Allí encuentra un jardín, donde acostumbra a pasar la noche en oración (Jn 18,1). Al día siguiente, antes de la salida del sol, Jesús se encuentra de nuevo en el templo. La gente se acerca para poder escucharlo. De ordinario la gente se sentaba en círculo alrededor de Jesús y Él enseñaba. ¿Qué habrá podido enseñar Jesús? Con seguridad todo muy bello, puesto que la gente llega antes de la aurora para poderlo escuchar.

Juan 8, 3-6a: Las provocaciones de los adversarios
Improvisadamente, llegan algunos escribas y fariseos que llevan con ellos una mujer sorprendida en flagrante adulterio. La colocan en medio del círculo entre Jesús y la gente. Según la ley, esta mujer debe ser lapidada. (Lev 20,10; Dt 22,22.24). Y le dicen: “Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio. Ahora bien, Moisés en la Ley, nos mandó lapidar a una mujer como ésta. ¿Tú qué dices?” Era una provocación, una trampa. Si Jesús hubiese dicho: “Aplicad la ley”, los escribas habrían dicho a la gente: “No es tan bueno como parece, porque ordena matar a la mujer”. Si hubiese dicho: “No la matéis” hubieran dicho: “No es tan bueno como parece, porque no observa la ley”. Bajo la apariencia de fidelidad a Dios, manipulan la ley y se sirven de una mujer para poder acusar a Jesús.

Juan 8, 6b: La reacción de Jesús: escribe en tierra
Parecía una trampa sin escapatoria.
Pero Jesús no se asusta. No se pone nervioso. Mas bien al contrario. Con calma, como persona dueña de la situación, se inclina y comienza a escribir en tierra con el dedo. Escribir en tierra ¿qué significado tiene? Algunos creen que Jesús está escribiendo en la tierra los pecados de los acusadores. Otros dicen que es un simple gesto de quien es dueño de la situación y no hace caso a las acusaciones de los otros. Pero es posible que se trate también de un acto simbólico, de una alusión a cualquier cosa muy común. Si tú escribes una palabra en la tierra, a la mañana siguiente no la encontrarás, porque el viento o la lluvia la habrán desfigurado, borrado. Encontramos una alusión a lo que vamos diciendo en Jeremías, donde se lee que los nombres atribuidos a Dios son escritos en tierra, o sea quiere decir que no tienen futuro. El viento o la lluvia lo harán desaparecer (cf. Jer 17,13) Quizás Jesús quiere decir a los otros: el pecado del que acusáis a esta mujer, Dios lo ha perdonado ya con estas letras que estoy escribiendo en la tierra. ¡De ahora en adelante no recordarán más los pecados!


Juan 8, 7-8: Segunda provocación y la misma reacción de Jesús
Ante la calma de Jesús, los que se ponen nerviosos son los adversarios. Insisten y quieren una opinión de Jesús. Y entonces Jesús se levanta y dice: “Quien de vosotros esté sin pecado tire la primera piedra”. E inclinándose comienza de nuevo a escribir en la tierra, no entra en una discusión estéril e inútil sobre la ley, cuando, en realidad el problema es otro. Jesús cambia el centro de la discusión. En vez de permitir que se coloque la luz de la ley sobre la mujer para poderla condenar, quiere que sus adversarios se examinen a la luz de lo que la ley exige de ellos. Jesús no discute la letra de la ley. Discute y condena la conducta malévola del que manipula las personas y la ley para defender los intereses que son contrarios a Dios, autor de la ley.

Juan 8,9-11: Epílogo final: Jesús y la mujer
La respuesta de Jesús desconcierta y desarma a los adversarios. Los fariseos y los escribas se retiran, llenos de vergüenza, uno tras otro, “comenzando por los más ancianos”. Ha sucedido lo contrario de lo que ellos querían. La persona condenada por la ley no era la mujer, sino ellos mismos que se creían fieles a la ley. Y finalmente Jesús queda sólo con la mujer. Jesús se levanta, se dirige hacia ella: “Mujer, ¿dónde están?¿Ninguno te ha condenado?” Ella responde: “¡Ninguno, Señor!” Y Jesús: “¡Yo tampoco te condeno! Ve, y desde ahora no peques más”. Jesús no permite a nadie usar la ley de Dios para condenar al hermano, cuando el mismo hermano es pecador. Quien tiene una viga en el propio ojo, no puede acusar a quien en el ojo tiene sólo una pajita. “Hipócrita, quita primero la viga de tus ojos y entonces podrás ver bien para quitar la pajita en el ojo de tu hermano. (Lc 6,42).

Este episodio, mejor que cualquiera otra enseñanza, revela que Jesús es la luz del mundo (Jn 11,12) que hace aparecer la verdad. Hace ver lo está escondido en las personas, en su más íntimo. A la luz de la palabra de Jesús, los que parecían ser los defensores de la ley, se revelan llenos de pecados y ellos mismos lo reconocen y se van, comenzando por los más ancianos. Y la mujer, considerada culpable y rea de la pena de muerte, está en pie delante de Jesús, perdonada, redimida, llena de dignidad (cf. Jn 3,19-21). El gesto de Jesús la hace renacer y la restituye como mujer e hija de Dios.


La edición y el subrayado son nuestros
Tomado del Sitio Oficial de los Carmelitas

En este día, descubramos que Jesús siempre hace aparecer la verdad, hace ver lo que está escondido en las personas. Él, en lo más íntimo ve nuestras intenciones no por juzgarnos o condenarnos sino para amarnos.

Que la misericordia y la confianza en el Señor no les falte. 

Gracias.

15 de diciembre de 2012

¨Pero os digo que Elías ya ha venido, y no lo reconocieron, sino que lo trataron a su antojo¨

Del santo Evangelio según San Mateo 17,10-13
Cuando bajaban de la montaña, los discípulos preguntaron a Jesús: "¿Por qué dicen los escribas que primero tiene que venir Elías?" Él les contestó: "Elías vendrá y lo renovará todo. Pero os digo que Elías ya ha venido, y no lo reconocieron, sino que lo trataron a su antojo. Así también el Hijo del hombre va a padecer a manos de ellos." Entonces entendieron los discípulos que se refería a Juan, el Bautista.. (Aciprensa.com)

Comentarios:

• Los discípulos acaban de ver a Moisés y a Elías ante Jesús en la transfiguración sobre el monte (Mt 17,3). La gente en general creía que Elías tenía que volver para preparar la llegada del Reino. El profeta Malaquías decía: “Les voy a mandar al profeta Elías antes que llegue el día de Yahvé, que será grande y temible. El reconciliará a los padres con los hijos y a éstos con sus padres, para que cuando yo llegue no tenga que maldecir a este país.” (Ml 3,23-24; cf. Eccl 48,10). Los discípulos quieren saber: "¿Qué significa la enseñanza de los doctores de la Ley, cuando dicen que Elías tiene que venir antes?" Ya que Jesús, el mesías, estaba ya allí, había llegado, y Elías no había llegado aún. ¿Cuál es el valor de esta enseñanza de la vuelta de Elías?” 

• Jesús contesta: “Elías ya vino y no le reconocieron, sino que lo trataron como se le antojó. Y también harán padecer al Hijo del hombre”. Y entonces los discípulos comprendieron que Jesús se refería a Juan Bautista. 

 • En esa situación de dominación romana que desintegraba el clan y la convivencia familiar, la gente esperaba que Elías volviera para reconstruir las comunidades: reconducir el corazón de los padres hacia los hijos y el corazón de los hijos hacia los padres. Esta era la gran esperanza de la gente. Hoy también, el sistema neoliberal desintegra las familias y promueve la masificación que destruye la vida. 

 • Reconstruir y rehacer el tejido social y la convivencia comunitaria de las familias es peligroso, porque mina la base del sistema de dominio. Por esto mataron a Juan el Bautista. El tenía un proyecto de reforma de la convivencia humana (cf. Lc 3,7-14). Realizaba la misión de Elías (Lc 1,17). Por esto le mataron.

 • Jesús continúa la misma misión que Juan: reconstruir la vida en comunidad. Porque Dios es Padre, y nosotros somos todos hermanos y hermanas. Jesús reúne dos amores: amor hacia Dios y amor hacia el prójimo y le da visibilidad en la nueva forma de convivencia. Por esto, al igual que Juan, le mataron. Por esto, Jesús, el Hijo del Hombre, será condenado a muerte.

La edición y el subrayado son nuestros
Tomado del Sitio Oficial de los Carmelitas


En este día, descubramos que Cristo vino a reconstruir la vida en comunidad en el amor a Dios y al prójimo. 
 
Que la misericordia y la confianza en el Señor no les falte.

Gracias

 

10 de diciembre de 2012

¨El Hijo del hombre tiene poder en la tierra para perdonar pecados¨

Del Santo Evangelio según San Lucas 5,17-26
Un día estaba Jesús enseñando, y estaban sentados unos fariseos y maestros de la ley, venidos de todas las aldeas de Galilea, Judea y Jerusalén. Y el poder del Señor lo impulsaba a curar.

Llegaron unos hombres que traían en una camilla a un paralítico y trataban de introducirlo para colocarlo delante de él. No encontrando por donde introducirlo, a causa del gentío, subieron a la azotea y, separando las losetas, lo descolgaron con la camilla hasta el centro, delante de Jesús. Él, viendo la fe que tenían, dijo: "Hombre, tus pecados están perdonados."

Los escribas y los fariseos se pusieron a pensar: "¿Quién es éste que dice blasfemias? ¿Quién puede perdonar pecados más que Dios?" Pero Jesús, leyendo sus pensamientos, les replicó: "¿Qué pensáis en vuestro interior? ¿Qué es más fácil: decir "tus pecados quedan perdonados", o decir "levántate y anda"? Pues para que veáis que el Hijo del hombre tiene poder en la tierra para perdonar pecados -dijo al paralítico-: A ti te lo digo, ponte en pie, toma tu camilla y vete a tu casa." Él, levantándose al punto, a la vista de ellos, tomó la camilla donde estaba tendido y se marchó a su casa dando gloria a Dios.

Todos quedaron asombrados, y daban gloria a Dios, diciendo llenos de temor: "Hoy hemos visto cosas admirables". 
(Aciprensa.com)

Comentario:

• Sentado, Jesús enseña. 
A la gente le gustaba escucharle. ¿Cuál es el tema de la enseñanza de Jesús? Hablaba siempre de Dios, de su Padre, pero hablaba de él de forma nueva, atractiva, no como hacían los escribas y los fariseos. (Mc 1,22.27). Jesús representaba a Dios como la gran Buena Noticia para la vida humana; a un Dios Padre/Madre que ama y acoge a las personas, y a un Dios que no amenaza, ni condena.

• Un paralítico es transportado por cuatro hombres. 
Jesús es para ellos la única esperanza. Viendo su fe, dice al paralítico: ¡tus pecados te son perdonados! En aquel tiempo, la gente creía que los defectos físicos (parálisis, etc.) fuesen un castigo de Dios por los pecados cometidos. Por ello, los paralíticos y muchos otros discapacitados físicos se sentían rechazados y excluidos por Dios. Jesús enseñaba lo contrario. La fe tan grande del paralítico era una señal evidente de que aquellos que lo ayudaban eran acogidos por Dios. Por ello Jesús exclama: ¡Tus pecados te son perdonados! Es decir: “Dios no te rechaza”.

• La afirmación de Jesús no sintoniza con la idea que los doctores tenían de Dios. 
Por ello reaccionan: ¡Ese hombre habla de forma muy escandalosa! Según su enseñanza, solamente Dios podía perdonar los pecados. Y solamente el sacerdote podía declarar que una persona es perdonada y purificada. ¿Cómo es que Jesús sin estudios, un seglar, podía declarar al paralítico que era perdonado y purificado de sus pecados? Y entonces, si un simple seglar podía perdonar los pecados, los doctores y los sacerdotes iban a perder su poder y además ¡la fuente de sus entradas! Por esto reaccionan y se defienden.

•
Jesús justifica su acción. 
Ël dice: ¿Qué es más fácil decir: Tus pecados te son perdonados o levántate y anda? Evidentemente, es mucho más fácil decir: “Tus pecados te son perdonados”. Ya que nadie puede comprobar, de hecho, si el pecado ha sido perdonado o no. Pero si yo digo: “¡Levántate y anda!”, en este caso todos pueden ver si uno tiene poder o no de sanar. Por ello, para demostrar que, en nombre de Dios, él tenía poder de perdonar los pecados, Jesús dice al paralítico: ”¡Levántate y anda!” ¡Sana al hombre! Y así hace ver que la parálisis no es un castigo de Dios por el pecado, y hace ver que la fe de los pobres es una muestra de que Dios los acoge en su amor.

 
La edición y el subrayado son nuestros

En este día, descubramos que Jesús es el hijo de Dios quien tiene poder para leer nuestros corazones y perdonar nuestros pecados.

Que la misericordia y la confianza en el Señor no les falte.

Gracias


23 de noviembre de 2012

"Mi casa es casa de oración"; pero vosotros la habéis convertido en una "cueva de bandidos""

Del Santo Evangelio según San Lucas 19, 45-48

En aquel tiempo entró Jesús en el templo y se puso a echar a los vendedores, diciéndoles: "Escrito está: "Mi casa es casa de oración"; pero vosotros la habéis convertido en una "cueva de bandidos"". Todos los días enseñaba en el templo. 

Los sumos sacerdotes, los letrados y los senadores del pueblo intentaban quitarlo de en medio; pero se dieron cuenta de que no podían hacer nada, porque el pueblo entero estaba pendiente de sus labios. (Aciprensa.com)

Comentario:

• El contexto. Tras describir la subida de Jesús a Jerusalén (17,11-19,28), Lucas lo presenta ahora realizando su acción en el contexto del templo. Después de la entrada del enviado del Señor a Jerusalén pasando por la puerta de oriente (19,45), el templo es el primer lugar en que Jesús lleva a cabo su acción: las controversias que se narran tienen lugar en este sitio y a él hacen referencia. La subida de Jesús al templo no es sólo una acción personal sino que afecta también a la “multitud de los discípulos” (v.37) en su relación con Dios (vv.31-34). Lucas narra ante todo un primer episodio en el que presenta los preparativos de la entrada de Jesús en el templo (vv.29-36) y su realización (vv.37-40); sigue después una escena en la que se presenta a Jesús llorando sobre la ciudad (vv.41-44), mientras que en la siguiente encontramos la narración de nuestro pasaje de hoy: su presencia en el templo y la expulsión de los vendedores (vv.45-48).

• El gesto de Jesús. No tiene un valor político, sino una significación profética. Parecerá al lector que la meta del gran viaje de Jesús a Jerusalén es su ingreso en el templo. Es evidente la referencia a la profecía de Malaquías y su cumplimiento con la entrada de Jesús en el templo: “Y enseguida vendrá a su Templo el Señor a quien vosotros buscáis…” (3.1). Jesús une al gesto de expulsar del templo a los vendedores dos referencia a la Escritura: Ante todo Is 56, 7: “Mi casa será casa de oración”. El templo es el lugar en el que Jesús se dirige al Padre. La actividad comercial y especulativa ha convertido el templo en una cueva de ladrones y lo ha desprovisto de su única y exclusiva misión: el encuentro con la presencia de Dios. La segunda referencia a la Escritura está tomada de Jr 7,11: “¿En cueva de bandoleros se ha convertido a vuestros ojos esta Casa que se llama por mi Nombre?”. La imagen de cueva de ladrones le sirve a Jesús para condenar el tráfico material en sentido amplio y no sólo los tráficos deshonestos que de manera velada e ilegal se cometían en el templo. Jesús exige un cambio de rumbo: purificar el templo de todas aquellas negatividades humanas y conducirlo a su función originaria: rendir verdadero servicio a Dios. Expulsando a estos impostores del comercio se cumple la profecía de Zacarías: “Y no habrá más comerciante en la Casa de Yahvé Sebaot aquel día” (14,21). Al pronunciarse así Jesús sobre el templo, no se refiere a una restauración de la pureza del culto, como era la intención de los zelotas. La intención de Jesús va más allá de la pureza del culto, es más radical, es intransigente: el templo no es una obra realizada por el esfuerzo humano; la presencia de Dios no está ligada a su aspecto material; el autentico servicio a Dios lo realiza Jesús en su enseñanza. Con motivo de esta predicación “los sumos sacerdotes, los escribas y los notables del pueblo buscaban matarlo” (v.47). En los límites temporales del espacio del templo, Jesús lleva a cabo una enseñanza altamente significativa, es más, es justamente en este lugar tan fundamental para los judíos donde su enseñanza alcanza el vértice, y será desde aquí desde donde partirá la palabra de los apóstoles (Hch 5,12.20.25.42). La difusión de la Palabra de gracia de la que Jesús es el único portador se abre como un arco que tiene su inicio cuando con doce años discute entre los Doctores de la ley en el templo; continúa con su enseñanza mientras atraviesa Galilea y durante el camino hacia Jerusalén; y se completa con la entrada en el templo donde toma posesión de la casa de Dios. En este lugar se echan los fundamentos para la futura misión de la Iglesia: la difusión de la palabra de Dios. Los principales del pueblo no pretenden suprimir a Jesús por haber destruido los negocios económicos del templo, sino que sus motivos alcanzan a toda su anterior actividad docente y se hacen patentes ante el discurso contra el templo. Jesús reivindica algo que desencadena la reacción de los sumos sacerdotes y de los escribas. En contraste con esta actitud hostil aparece la actitud del pueblo “que le oía pendiente de sus labios”. Jesús es visto como el mesías que, con su Palabra de gracia, reúne en torno a él al pueblo de Dios.

 
La edición y el subrayado son nuestros

Tomado del Sitio Oficial de los Carmelitas

El señor le dijo a Salomón al teminar de construir el Templo: "He oído tu oración y la súplica que has pronunciado en mi presencia. Yo he consagrado esta Casa que tú has edificado a fin de poner allí mi Nombre para siempre: mis ojos y mi corazón estarán allí todos los días.

En cuanto a ti, si caminas en mi presencia como lo hizo tu padre David, con integridad de corazón y rectitud, practicando todo lo que te he mandado, observando mis preceptos y mis leyes, entonces yo mantendré para siempre tu trono real sobre Israel, según se lo prometí a tu padre David, cuando dije: 'Nunca faltará uno de tus descendientes sobre el trono de Israel'. Pero si ustedes y sus hijos defeccionan, si no observan los mandamientos y preceptos que puse delante de ustedes, si van a servir a otros dioses y se postran delante de ellos,entonces yo extirparé a Israel del suelo que le di, y apartaré lejos de mi presencia la Casa que consagré a mi Nombre. Así Israel será la burla y la irrisión de todos los pueblos.

Esta Casa se convertirá en un montón de ruinas, y todo el que pase junto a ella quedará pasmado y silbará de estupor. Y se preguntará: '¿Por qué el Señor ha tratado así a este país y a esta Casa?' Y le responderán: 'Porque abandonaron al Señor, su Dios, que había hecho salir a sus padres del país de Egipto, y porque siguieron a otros dioses, se postraron ante ellos y los sirvieron: por eso el Señor atrajo sobre ellos esta calamidad' (1Reyes 9, 3-9)

En este día, descubramos que las cosas y los lugares son sagrados es por el vínculo que tienen con el Dios que tanto nos ama.

Que la misericordia y la confianza en el Señor no les falte.

Gracias.

11 de noviembre de 2012

¨...ésta, que pasa necesidad, ha echado todo lo que tenía para vivir"

Del santo Evangelio según San Marcos 12, 38-44 
Domingo 32 del tiempo ordinario
 


En aquel tiempo, entre lo que enseñaba Jesús a la gente, dijo: "¡Cuidado con los escribas! Les encanta pasearse con amplio ropaje y que les hagan reverencias en la plaza, buscan los asientos de honor en las sinagogas y los primeros puestos en los banquetes; y devoran los bienes de las viudas, con pretexto de largos rezos. Éstos recibirán una sentencia más rigurosa." Estando Jesús sentado enfrente del arca de las ofrendas, observaba a la gente que iba echando dinero: muchos ricos echaban en cantidad; se acercó una viuda pobre y echó dos reales. Llamando a los discípulos, les dijo: "Os aseguro que esa pobre viuda ha echado en el arca de las ofrendas más que nadie. Porque los demás han echado de lo que les sobra, pero ésta, que pasa necesidad, ha echado todo lo que tenía para vivir". (Aciprensa.com)

Comentario:

En los primeros cuarenta años de la historia de la Iglesia, desde los años 30 al 70, las comunidades cristianas eran, en su mayoría, formadas por gente pobre (1Cor 1,26). Poco después se les agregaron también otras personas más ricas o que tenían varios problemas. Las tensiones sociales, que marcaba el imperio romano, comenzaron también a despuntar en la vida de las comunidades. Estas divisiones, por ejemplo, surgían, cuando las comunidades se reunían para celebrar la cena (1Cor 11,20-22) o cuando había alguna reunión (Sant 2,1-4). Por esto, la enseñanza del gesto de la viuda era para ellos actual. Era como mirarse al espejo, porque Jesús compara el comportamiento de los ricos y el comportamiento de los pobres. 

El texto de Marcos 12,38-44 relata la parte final de las actividades de Jesús en Jerusalén (Mc 11,1 a 12,44). Fueron días muy intensos, llenos de conflictos: expulsión de los mercaderes del Templo (Mc 11,12-26), y muchas discusiones con las autoridades: (Mc 11,27 a 12,12), con los fariseos, con los herodianos y saduceos (Mc 12,13-27) y con los doctores de la ley (Mc 12,28-37). El texto de este domingo (Mc 12,38-44) nos presenta una última palabra crítica de Jesús respecto al mal comportamiento de los doctores de la ley (Mc 12,38-40) y una palabra de elogio respecto al buen comportamiento de la viuda. Casi al término de su actividad en Jerusalén, sentado delante del tesoro donde se recogía las limosnas del Templo, Jesús llama la atención de los discípulos sobre el gesto de una pobre viuda y les enseña el valor del compartir (Mc 12,41-44)

Marcos 12,38-40: Jesús critica a los doctores de la ley 
Jesús llama la atención a los discípulos sobre el comportamiento hipócrita y aprovechado de algunos doctores de la ley. “Doctores” o Escribas eran aquellos que enseñaban a la gente la Ley de Dios. Pero enseñaban de palabra, porque el testimonio de sus vidas mostraba lo contrario. A ellos les gustaba deambular por las plazas con largas túnicas, recibir el saludo de la gente, ocupar los primeros puestos en las sinagogas y en los banquetes. Eran personas que querían aparentar ser gente importante. Usaban su ciencia y su profesión como medio para subir la escala social y enriquecerse, y no para servir. A ellos les gustaba entrar en las casa de las viudas y recitar largas oraciones en cambio de dinero. Y Jesús termina diciendo: ¡Esta gente recibirá un juicio severo!”

Marcos 12,41-42: La limosna de la viuda 
Jesús y los discípulos, sentados ante el tesoro del Templo, observaban a las personas que colocaban en el tesoro sus limosnas. Los pobres echaban pocos centavos, los ricos arrojaban monedas de gran valor. El tesoro del templo se colmaba de dinero. Todos aportaban algo para el mantenimiento del culto, para sostener a los sacerdotes y para la conservación del Templo mismo. Parte de este dinero era usado para ayudar a los pobres, porque entonces no existía la asistencia social. Los pobres dependían de la caridad pública. Los pobres más necesitados eran los huérfanos y las viudas. Ellos no poseían nada. Dependían del todo de la caridad de los otros. Pero aunque no tenían nada se esforzaban para compartir con los otros lo poco que tenían. Así pues, una viuda muy pobre deposita su limosna en el tesoro del templo. ¡Sólo unos céntimos!

Marcos 12, 43-44: Jesús muestra dónde se manifiesta la voluntad de Dios 
¿Qué vale más: los dos céntimos de la viuda o las miles de monedas del rico? Para los discípulos, las miles de monedas de los ricos eran mucho más útiles para hacer caridad, que los dos céntimos de la viuda. Ellos pensaban que el problema de la gente se podría resolver con mucho dinero. Cuando la multiplicación de los panes, ellos habían dicho a Jesús: “Señor, ¿qué quieres que compremos con doscientos denarios para dar de comer a tanta gente?” (Mc 6,37). En efecto, para aquéllos que piensan así, los dos céntimos de la viuda no servía para nada. Pero Jesús dice: “Esta viuda ha echado en el tesoro más que todos los otros”. Jesús tiene criterios diversos. Llamando la atención de los discípulos sobre el gesto de la viuda, enseña dónde ellos y nosotros debemos buscar la manifestación de la voluntad de Dios, a saber, en el compartir. Si hoy compartiésemos nuestros bienes, que Dios ha puesto en el Universo a disposición de la humanidad, no habría ni pobres, ni hambre. Habría suficiente para todos y sobraría también para muchos otros.  
 
La edición y el subrayado son nuestros
Tomado del Sitio Oficial de los Carmelitas


La limosma es una obra de misericordia, muestra el Amor de Dios que está en nosotros. 
Las obras de misericordia son acciones caritativas mediante las cuales ayudamos a nuestro prójimo en sus necesidades corporales y espirituales (cf. Is 58,6–7; Hb 13,3). Instruir, aconsejar, consolar, confortar, son obras de misericordia espiritual, como perdonar y sufrir con paciencia. Las obras de misericordia corporal consisten especialmente en dar de comer al hambriento, dar techo a quien no lo tiene, vestir al desnudo, visitar a los enfermos y a los presos, enterrar a los muertos (cf Mt 25,31–46). Entre estas obras, la limosna hecha a los pobres (cf Tb 4, 5–11; Si 17,22) es uno de los principales testimonios de la caridad fraterna; es también una práctica de justicia que agrada a Dios (cf Mt 6,2–4):

El que tenga dos túnicas que las reparta con el que no tiene; el que tenga para comer que haga lo mismo (Lc 3,11). Dad más bien en limosna lo que tenéis, y así todas las cosas serán puras para vosotros (Lc 11,41). Si un hermano o una hermana están desnudos y carecen del sustento diario, y alguno de vosotros les dice: "id en paz, calentaos o hartaos", pero no les dais lo necesario para el cuerpo, ¿de qué sirve? (St 2,15–16; cf. 1 Jn 3,17).(Catecismo 2447)

En este día, descubramos que la verdadera fe no es la que se muestra sino la que nace de lo profundo de nosotros, del amor de Dios en el corazón de nosotros.


Que la misericordia y la confianza en el Señor no les falte.

Gracias.

8 de noviembre de 2012

¨Os digo que la misma alegría habrá entre los ángeles de Dios por un solo pecador que se convierta"

Del santo Evangelio según San Lucas 15, 1-10

En aquel tiempo se acercaban a Jesús los publicanos y los pecadores a escucharle. Y los fariseos y los letrados murmuraban entre ellos: "Ese acoge a los pecadores y come con ellos". Jesús les dijo esta parábola: "Si uno de vosotros tiene cien ovejas y se le pierde una, ¿no deja las noventa y nueve en el campo y va tras la descarriada hasta que la encuentra? Y cuando la encuentra, se la carga sobre los hombros muy contento; y al llegar a casa, reúne a los amigos y a los vecinos para decirles: "¡Felicitadme!, he encontrado la oveja que se me había perdido". Os digo que así también habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta que por noventa y nueve justos que no necesitan convertirse. 

Y si una mujer tiene diez monedas y se le pierde una, ¿no enciende una lámpara y barre la casa y busca con cuidado hasta que la encuentra? Y cuando la encuentra, reúne a las amigas y vecinas para decirles "¡Felicitadme!, he encontrado la moneda que se me había perdido". Os digo que la misma alegría habrá entre los ángeles de Dios por un solo pecador que se convierta". (Aciprensa.com)

Comentario:

• El evangelio de hoy nos trae las primeras tres parábolas enlazadas entre sí por la misma palabra. Se trata de tres cosas perdidas: la oveja perdida (Lc 15,3-7), la moneda perdida (Lc 15,8-10), el hijo perdido (Lc 15.11-32). Las tres parábolas son dirigidas a los fariseos y a los doctores de la ley que criticaban a Jesús (Lc 15,1-3). Es decir que son dirigidas al fariseo o al doctor de la ley que existe en cada uno de nosotros.
 
• Lucas 15,1-3: Los destinatarios de las parábolas. Estos tres primeros versos describen el contexto en el que fueron pronunciadas las tres parábolas: “Todos los publicanos y los pecadores se acercaban a él para oírle. Los fariseos y los escribas murmuraban”. De un lado, se encontraban los cobradores de impuestos y los pecadores, del otro los fariseos y los doctores de la ley. Lucas dice con un poco de exageración: “Todos los publicanos y los pecadores se acercaban a él para oírle”. Algo en Jesús atraía. Es la palabra de Jesús la que los atrae (Cf. Is 50,4). Ellos quieren oírlo. Señal de que no se sienten condenados, sino acogidos por él. La crítica de los fariseos y de los escribas era ésta: "¡Este hombre acoge a los pecadores y come con él!". En el envío de los setenta y dos discípulos (Lc 10,1-9), Jesús había mandado acoger a los excluidos, a los enfermos y a los poseídos (Mt 10,8; Lc 10,9) y a practicar la comunión alrededor de la mesa (Lc 10,8).
 

• Lucas 15,4: Parábola de la oveja perdida. La parábola de la oveja perdida empieza con una pregunta: "¿Quién de vosotros que tiene cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto y va a buscar la que se perdió, hasta que la encuentra?”

Antes de que él mismo diera una respuesta, Jesús tiene que haber mirado a los oyentes para ver cómo respondían. La pregunta es formulada de tal manera que la respuesta no puede que ser positiva: “Sí, ¡él va en búsqueda de la oveja perdida!” Y tú ¿cómo responderías? ¿Dejarías las 99 ovejas en el campo para ir detrás de la única oveja que se perdió? ¿Quién haría esto? Probablemente la mayoría habrá respondido: “Jesús, entre nosotros, ninguno haría una cosa tan absurda. Dice el proverbio: “¡Mejor un pájaro en mano, que ciento volando!”
 

• Lucas 15,5-7: Jesús interpreta la parábola de la oveja perdida. Ahora en la parábola el dueño de las ovejas hace lo que nadie haría: deja todo y va detrás de la oveja perdida. Sólo Dios mismo puede tener esta actitud. Jesús quiere que el fariseo y el escriba que existe en nosotros, en mí, tome conciencia. Los fariseos y los escribas abandonaban a los pecadores y los excluían. Nunca irían tras la oveja perdida. Dejarían que se perdiera en el desierto. Prefieren a las 99 que no se perdieron. Pero Jesús se pone en lugar de la oveja que se perdió, y que en aquel contexto de la religión oficial caería en la desesperación, sin esperanza de ser acogida. Jesús hace saber a ellos y a nosotros: “Si por casualidad te sientes perdido, pecador, recuerda que, para Dios, tú vales más que las 99 otras ovejas. Dios te sigue. Y en caso de que tú te conviertes, tiene que saber que “habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta que por noventa y nueve justos que no tengan necesidad de conversión."
 

• Lucas 15,8-10: Parábola de la moneda perdida. La segunda parábola: "O, ¿qué mujer que tiene diez dracmas, si pierde una, no enciende una lámpara y barre la casa y busca cuidadosamente hasta que la encuentra? Y cuando la encuentra, convoca a las amigas y vecinas y les dice: `Alegraos conmigo, porque he hallado la dracma que había perdido.' Pues os digo que, del mismo modo, hay alegría entre los ángeles de Dios por un solo pecador que se convierta.» Dios se alegra con nosotros. Los ángeles también se alegran con nosotros. La parábola era para comunicar la esperanza a quien estaba amenazado de desesperación por la religión oficial. Este mensaje evoca lo que Dios nos dice en el libro del profeta Isaías: “Te tengo grabado en la palma de mi mano” (Is 49,16). “Tu eres precioso a mis ojos, yo te amo” (Is 43,4)

 
La edición y el subrayado son nuestros

Tomado del Sitio Oficial de los Carmelitas


   
En este día, contemplemos la ternura del Señor que ante la condena de los malvados Él no duda en mostrarnos su misericordia.
 
Que la misericordia y la confianza en el Señor no les falte.

Gracias.

17 de octubre de 2012

¡Ay de vosotros..., pasáis por alto el derecho y el amor de Dios!

Del santo Evangelio según San Lucas 11, 37-41

En aquel tiempo dijo el Señor: "¡Ay de vosotros, fariseos, que pagáis el diezmo de la hierbabuena, de la ruda y de toda clase de legumbres, mientras pasáis por alto el derecho y el amor de Dios! Esto habría que practicar, sin descuidar aquello. ¡Ay de vosotros, fariseos, que os encantan los asientos de honor en las sinagogas y las reverencias por la calle! ¡Ay de vosotros, que sois como tumbas sin señal, que la gente pisa sin saberlo!" Un jurista intervino y le dijo: "Maestro, diciendo eso nos ofendes también a nosotros". Jesús replicó: "¡Ay de vosotros también, juristas que abrumáis a la gente con cargas insoportables, mientras vosotros no las tocáis ni con un dedo!"(Aciprensa.com)

Comentario:

• Lucas 11,42: “Pero, ¡ay de vosotros, los fariseos, que pagáis el diezmo de la menta, de la ruda y de toda hortaliza, y dejáis a un lado la justicia y el amor a Dios! Esto es lo que había que practicar, aunque sin omitir aquello.”. Esta crítica de Jesús contra los líderes religiosos de aquella época puede ser repetido contra muchos líderes religiosos de los siglos siguientes, hasta hoy. Muchas veces, en nombre de Dios, insistimos en detalles y olvidamos la justicia y el amor. Por ejemplo, el jansenismo volvió árida la vivencia de la fe, insistiendo en observancias y penitencias que desviaban a la gente del camino de amor. La hermana carmelita Santa Teresa de Lisieux se crió en ese ambiente jansenista que caracterizaba a Francia hacia los finales del siglo XIX. Fue a partir de una dolorosa experiencia personal, que ella supo recuperar la gratuidad del amor de Dios como una fuerza que tiene que animar por dentro la observancia de las normas. Pues, sin la experiencia del amor, las observancias hacen de Dios un ídolo.

La observación final de Jesús decía: “No penséis que he venido a abolir la Ley y los Profetas. No he venido a abolir, sino a dar cumplimiento. Os lo aseguro: mientras duren el cielo y la tierra, no dejará de estar vigente ni una i ni una tilde de la ley sin que todo se cumpla. Por tanto, el que traspase uno de estos mandamientos más pequeños y así lo enseñe a los hombres, será el más pequeño en el Reino de los Cielos; en cambio, el que los observe y los enseñe, ése será grande en el Reino de los Cielos. Porque os digo que, si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el Reino de los Cielos”.

 Jesús llama la atención de los discípulos sobre el comportamiento hipócrita de algunos fariseos. A ellos les gustaba circular por las plazas con largas túnicas, recibir el saludo de la gente, ocupar los primeros lugares en las sinagogas y lugares de honor en los banquetes (cf. Mt 6,5; 23,5-7). ¡Marcos añade que a ellos les gustaba entrar en las casas de las viudas y hacer largas preces en cambio de dinero! Personas así recibirán un juicio muy severo (Mc 12,38-40). Hoy en nuestra Iglesia ocurre lo mismo. 

 • Lucas 11,44: Ay de vosotros, sepulcros que no se ven. “¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, pues sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera parecen hermosos, pero por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia! Así también vosotros, por fuera aparecéis justos ante los hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía y de iniquidad” (Mt 23,27-28). La imagen de los “sepulcros blanqueados” habla por sí sola y no necesita comentarios. Por medio de ella, Jesús condena a los que tienen una apariencia ficticia de persona correcta, pero cuyo interior es la negación total de aquello que quieren hacer por fuera. Lucas, habla de sepulcros escondidos: “¡Ay de vosotros, pues sois como los sepulcros que no se ven, sobre los que andan los hombres sin saberlo". Quien pisa o toca un sepulcro se vuelve impuro, lo mismo cuando el sepulcro está escondido bajo tierra. La imagen es muy fuerte: por fuera, el fariseo de siempre parece justo y bueno, pero ese aspecto es un engaño, pues en su interior existe un sepulcro escondido que, si la gente no sabe darse cuenta, difunde un veneno que mata, comunica una mentalidad que aleja de Dios, sugiere una comprensión errada de la Buena Noticia del Reino. Una ideología que hace del Dios vivo, ¡un ídolo muerto! 

• Lucas 11,45-46: Crítica del doctor de la ley y la respuesta de Jesús. “Uno de los legistas le respondió: «¡Maestro, diciendo estas cosas también nos injurias a nosotros!” En la respuesta Jesús no se vuelve atrás, sino que deja bien claro que la misma crítica vale también para los escribas: "¡Ay también de vosotros, los legistas, que imponéis a los hombres cargas intolerables, y vosotros no las tocáis ni con uno de vuestros dedos!”. En el Sermón de la Montaña, Jesús expresa la misma crítica que sirve de comentario: “En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y los fariseos. Haced, pues, y observad todo lo que os digan; pero no imitéis su conducta, porque dicen y no hacen. Atan cargas pesadas y las echan a las espaldas de la gente, pero ellos ni con el dedo quieren moverlas” (Mt 23,2-4).

 
La edición y el subrayado son nuestros 
Tomado del Sitio Oficial de los Carmelitas

El derecho o la ¨Justicia¨ es una virtus cardinal, origen de otras virtudes.  La  La justicia es la virtud moral que consiste en la constante y firme voluntad de dar a Dios y al prójimo lo que les es debido. La justicia para con Dios es llamada "la virtud de la religión". Para con los hombres, la justicia dispone a respetar los derechos de cada uno y a establecer en las relaciones humanas la armonía que promueve la equidad respecto a las personas y al bien común. El hombre justo, evocado con frecuencia en las Sagradas Escrituras, se distingue por la rectitud habitual de sus pensamientos y de su conducta con el prójimo. "Siendo juez no hagas injusticia, ni por favor del pobre, ni por respeto al grande: con justicia juzgarás a tu prójimo" (Lv 19,15). "Amos, dad a vuestros esclavos lo que es justo y equitativo, teniendo presente que también vosotros tenéis un Amo en el cielo" (Col 4,1). (Catecismo 1807)

El Amor de Dios, según Santa teresita de Lisieux: Comprendí que si la Iglesia tenía un cuerpo, compuesto por diferentes miembros, el más necesario, el más noble de todos no le faltaba, comprendí que la Iglesia tenía un corazón, y que este corazón estaba ARDIENDO DE AMOR. Comprendí que el amor sólo hacia obrar a los miembros de la Iglesia, que si el Amor llegará a apagarse, los Apóstoles ya no anunciarían el Evangelio, los Mártires rehusarían verter su sangre...Comprendí que EL AMOR ENCERRABA TODAS LAS VOCACIONES, QUE EL AMOR ERA TODO, QUE ABARCABA TODOS LOS TIEMPOS Y TODOS LOS LUGARES... UNA PALABRA, QUE ES ¡ETERNO! (Santa Teresa del Niño Jesús, ms. autob. B 3v) (Catecismo 826)

En este día, hagamos todo por Amor a Dios y esforcémonos por ser justos, dando a cada cual, también a Él mismo,  lo que el Señor quiere que demos.

Que la misericordia y la confianza en el Señor no les falte.

Gracias

15 de octubre de 2012

Esta generación perversa pide un signo, pero no se le dará más signo que el signo de Jonás


Del santo Evangelio según San Lucas 11, 29-32

En aquel tiempo, la gente se apiñaba alrededor de Jesús, y él se puso a decirles: "Esta generación es una generación perversa. Pide un signo, pero no se le dará más signo que el signo de Jonás. Como Jonás fue un signo para los habitantes de Nínive, lo mismo será el Hijo del hombre para esta generación. Cuando sean juzgados los hombres de esta generación, la reina del Sur se levantará y hará que los condenen; porque ella vino desde los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón. Cuando sea juzgada esta generación, los hombres de Nínive se alzarán y harán que los condenen; porque ellos se convirtieron con la predicación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás.(Aciprensa.com)

Comentario:

 El evangelio de hoy nos presenta una acusación muy fuerte de Jesús contra los fariseos y los escribas. Ellos querían que Jesús diera una señal, pues no creían en las señales y en los milagros que estaba haciendo. Esta acusación de Jesús sigue en los evangelios de los próximos días. Al meditar estos evangelios, debemos tomar mucho cuidado para no generalizar la acusación de Jesús como si fuera dirigida contra el pueblo judío. En el pasado, la ausencia de esta atención contribuyó, lamentablemente, a aumentar en los cristianos el anti-semitismo que tantos males acarreó a la humanidad a lo largo de los siglos. En vez de levantar el dedo en contra de los fariseos del tiempo de Jesús, es mejor mirarnos en el espejo de los textos, para percibir en ellos al fariseo que vive escondido en nuestra Iglesia y en cada uno de nosotros, y que merece la misma crítica de parte de Jesús.

• Lucas 11,29-30: El signo de Jonas. “ Los ninivitas se levantarán en el Juicio con esta generación y la condenarán; porque ellos se convirtieron por la predicación de Jonás, y aquí hay algo más que Jonás." Habiéndose reunido la gente, comenzó a decir: Esta generación es una generación malvada; pide un signo, pero no se le dará otro signo que el signo de Jonás”. El evangelio de Mateo informa que algunos escribas y fariseos: pidieron una señal (Mt 12,38). Querían que Jesús realizara para ellos una señal, un milagro, para que pudiesen verificar si era él mismo el enviado de Dios según se lo imaginaban. Querían que Jesús se sometiera a los criterios de ellos. No había en ellos apertura para una posible conversión. Pero Jesús no se sometió a sus pedidos. El evangelio de Marcos dice que Jesús, ante el pedido de los fariseos, soltó un profundo respiro (Mc 8,12), probablemente de disgusto y de tristeza ante tanta ceguera. Porque de nada sirve poner un bonito cuadro ante alguien que no quiere abrir los ojos. La única señal es la señal de Jonás. “Porque así como Jonás fue signo para los ninivitas, así lo será el Hijo del hombre para esta generación”. 

¿Como será esta señal del Hijo del Hombre? El evangelio de Mateo responde: “ Porque de la misma manera que Jonás estuvo en el vientre del cetáceo tres días y tres noches, así también el Hijo del hombre estará en el seno de la tierra tres días y tres noches.” (Mt 12,40). La única señal será la resurrección de Jesús. Esta es la señal que, en el futuro se dará a los escribas y a los fariseos. Jesús, condenado por ellos a una muerte de cruz, será resucitado por Dios y seguirá resucitando de muchas maneras en aquellos que creen en él. La señal que convierte no son los milagros, sino ¡el testimonio de vida! 

• Lucas 11,31: Salomón y la reina del Sur. La alusión a la conversión de la gente de Ninive asocia y hace recordar la conversión de la Reina del Sur: “La reina del Sur se levantará en el Juicio con los hombres de esta generación y los condenará; porque ella vino de los confines de la tierra a oír la sabiduría de Salomón, y aquí hay algo más que Salomón”. Esta evocación casi ocasional del episodio de la Reina del Mediodía que reconoció la sabiduría de Salomón, muestra cómo se usaba la Biblia en aquel tiempo. Era por asociación. La interpretación principal era ésta: “La Biblia se explica por la Biblia”. Hasta hoy, ésta es una de las normas más importantes para la interpretación de la Biblia, sobre todo para la Lectura Orante de la Palabra de Dios.

 • Lucas 11,32: Aquí hay algo más que Jonás. Después de la digresión sobre Salomón y la Reina del Mediodía, Jesús vuelve a hablar de la señal de Jonás: “Los ninivitas se levantarán en el Juicio con esta generación y la condenarán; porque ellos se convirtieron por la predicación de Jonás, y aquí hay algo más que Jonás”. Jesús es mayor que Jonás, mayor que Salomón. Para los cristianos, es la clave principal para la Escritura (2Cor 3,14-18).

 
La edición y el subrayado son nuestros 
Tomado del Sitio Oficial de los Carmelitas

San Juan Crisóstomo nos dice: ¨Este ejemplo es superior al antecedente. Porque Jonás fue a los ninivitas; pero la reina del Sur no esperó a que Salomón la visitara, sino que ella fue a buscarlo: ella, bárbara y desde tan distante lugar y sin que la urgieran amenazas, sin temor a la muerte, movida únicamente por el amor a la sabiduría. ¨Pero aquí hay algo más que Salomón¨. Porque en el ejemplo, la mujer se acercó; [Jesús diría]:  Yo en cambio he venido; ella partió de los confines de la tierra, mientras que Yo recorro ciudades y aldeas. Salomón disertaba acerca de los árboles y de las plantas, cosas que no podían servir de mucho a la visitante, mientras que Yo anuncio cosas inefables y tremendos misterios.¨ San Juan Crisóstomo, Homilia XLIII (XLIV)(Traducción directa del griego por Rafael Ramírez Torres, S. J - Clerus.org) 
 
Véase tambien:
Jesús denuncia: "¡Generación malvada y adúltera! Un signo pide, y no se le dará otro signo que el signo del profeta Jonás!” (El mismo pasaje en Mateo)

En este día, no busquemos milagros, ni signos del Amor de Dios sino abramos nuestros ojos a aquellos regalos, como la vida que tenemos, que nos muestran su poder.

Que la misericordia y la confianza en el Señor no les falte.

Gracias